|
|
Borsari, Elisa. Bestiario y tarascas alegricas y carnavalescas del pueblo de Poggio Rusco (Mantua). Culturas Populares. Revista Electrnica 3 (septiembre-diciembre 2006). http://www.culturaspopulares.org/textos3/articulos/borsari.htm ISSN: 1886-5623 |
Bestiario
y tarascas alegricas y carnavalescas
del
pueblo de Poggio Rusco (Mantua)
Elisa Borsari
Centro de Estudios Cervantinos
La Edad media atribuy
al Espritu Santo la composicin de dos libros. El primero era, segn se sabe,
la Biblia; el segundo, el universo, cuyas criaturas encerraban enseanzas
inmorales. Para explicar esto ltimo, se compilaron los fisilogos o
Bestiarios. Jorge Luis Borges.
Resumen
En el pequeo pueblo de Poggio Rusco (Mantua-Italia),
los refranes, los cuentos y algunos pareados reflejan la fantasa de sus
habitantes, que imaginaron un bestiario compuesto por animales fantsticos. El
origen de estos animales y sus celebraciones carnavalescas se encuentra en otro
temible monstruo: la Tarasca. A travs de un breve recorrido acerca de la
probable etimologa de la palabra Tarasca, este ensayo dar una explicacin
de cmo se desarrollan estas festividades en Francia, Espaa, parte de Latino-Amrica
y en fin en Poggio Rusco; termina con una descripcin de cada uno de los
animales del bestiario, reconstruida a partir de recuerdos, dichos y cuentos de
la gente del pueblo
Palabras clave: bestiario, tarasca, carnaval,
Corpus Christi, Poggio Rusco.
Abstract
In the little town of Poggio Rusco
(Mantua-Italy)the proverbs, tales and couplets are an evidence of the fantasy
of its inhabitants. They imagined a bestiary of fantastic animals. We may find
the origin of these animals and its carnival celebrations in another fearsome
monster: the Tarasca.
From a brief overview about the probably etymology of the word Tarasca, this essay gives an
explication of the developement of these festivities in France, Spain, part of
Latin-America and in Poggio Rusco; The paper also provides a description of
each of the bestiary animals, reconstructed on records, sayings and tales of
village people.
Key words: bestiary, carnival, tarasca, Corpus Christi, Poggio Rusco.
|
|
Quin de pequeo no ha sentido miedo al acostarse, corriendo rpido bajo las sbanas y reteniendo fuerte la respiracin, mientras imaginaba que debajo de la cama haba un monstruo horrible al que le gustaba comerse a los nios?
Quin, en los pequeos pueblos campesinos, no ha odo prevenciones contra la criatura que vive en los pozos, a los que no hay que acercarse si no se quiere terminar en las fras y hmedas profundidades en donde mora?
Artimaas de los mayores para que los nios obedezcan, creencias que llegan de un pasado lejano: no el de nuestros padres, ni el de nuestros abuelos, ni tampoco el de nuestros tatarabuelos. En todas las culturas hay leyendas acerca de animales fantsticos, creados por la fantasa de la gente, a veces con la finalidad de proteger, otras veces de asustar, otras de ensear, otras de impresionar. Queda gente que todava jura, que en la noche, escucha, desde el granero de su finca, silbidos y gritos que nada tienen de humano.
En el origen de los bestiarios, los herbolarios, los lapidarios se aprecian bien las influencias de estratos bien precisos: por un lado, el puramente oral y popular; por otro el cientfico y racionalizador de Aristteles, que en el IV siglo a.C. escribe su De animalibus; por otro, las doctrinas gnsticas, que en muchos escritos de carcter mgico-astrolgico hablan de las vinculaciones ocultas que relacionan entre s a los astros, a los animales, a las plantas, a las piedras. La Naturalis Historia de Plinio el Viejo y sus reelaboraciones fueron el engarce entre esta tradicin griega y el Medioevo romance. Un modelo esencial de muchos bestiarios, tal como los entendemos, es seguramente un tratado griego, escrito entre el segundo y el tercer siglo d.C., conocido como el Physiologus (El Naturalista), as llamado porque los cuarenta y ocho o cuarenta y nueve captulos de que se compone (segn el manuscrito transmisor) empiezan con la frase El naturalista dice.... Este tratado fue traducido rpidamente a lenguas como el etope, el siraco, el rabe y el latn, y, en el Alto Medioevo, el Physiologus alcanz gran predicamento por su intensa impregnacin religiosa, y convertido en modelo de los bestiarios posteriores. Los bestiarios reflejan muy bien los conocimientos cientficos de la poca, y reunieron una zoologa imaginaria que se rige por reglas y tiene un lenguaje bien definido, con una gramtica, una sintaxis y un simbolismo sumamente estables.
La cultura oral conserva hoy en da trazas de este mtico pasado en las paremias, en las creencias, en los cuentos infantiles. Creo que es, por ello, muy interesante dar noticia de un bestiario folklrico todava vivo en Poggio Rusco, que es mi pequeo pueblo italiano, en la provincia de Mantua (solar natal de Virgilio). Los mayores, los adultos y los jvenes de este pueblo se expresan en dialecto, algo que hace an ms singular a esta comunidad lombarda, aunque el italiano siga siendo la lengua oficial de la televisin, la radio, el trabajo, la escuela y la sociedad en general.
Los animales fantsticos que viven en los campos y alrededores de Poggio Rusco han dejado un preciso reflejo en los refranes y en los cuentos que trasmite, en dialecto, la fantasa de sus habitantes. Es muy probable que al entrar en uno de los bares del pueblo, cuando se presenta un hombre o un joven que no tiene su ropa bien ordenada y planchada se oiga susurrar: lՎ mis adme na Buba (est arreglado como una Buba). Para quien los escucha, esta palabra resulta misteriosa: quin o qu es una Buba?, preguntaramos. El seor que est all sentado jugando a las cartas mirara como si el interrogador acabara de llegar de la Luna y exclamara con cara de estupor: De veras no sabes qu es una Buba?; y la risa en el bar sera general.
La Tarasca y sus orgenes franceses
En este ensayo me propongo dar cuenta de algunos de estos extraos animales a travs de los muchos dichos y relatos, que se cuentan en las charlas de las seoras sentadas delante de sus casas en las sofocantes noches veraniegas; a travs de las rimas que repiten los campesinos en los frtiles campos de la llanura padana bajo el sol de agosto, o los vendimiadores en otoo; a travs de las exclamaciones gritadas por los mayores en los bares, que ya no estn llenos de la niebla desprendida de los habanos; y a partir de los cuentos que en invierno la gente escucha mientras pasea y se calienta con unas castaas asadas entre las manos o una buena taza de vin brul[1].
Antes de nada hay que retroceder en el tiempo para ver cmo el origen de las leyendas sobre estos animales fantsticos est enraizado en otro temible monstruo, la tarasca, que procede de la tradicin francesa. Para lograrlo analizaremos cmo origina trmino de tarasca, cules son los textos que primeros lo citan, y cmo a lo largo del tiempo la palabra tarasca ha desarrollado varios significados, hasta llegar a enlazar con el pequeo pueblo italiano de Poggio Rusco.
En el Diccionario de la Lengua Espaola, se halla esta definicin:
Tarasca
1.
f. Figura
de serpiente monstruosa que se pasea en algunas partes en la procesin del
Corpus.
2.
Mujer fea,
desenvuelta y de mal carcter.
3.
amer. Cometa, juguete.
4.
amer. Boca grande.
Hay quien defiende que el timo de la palabra tarasca es seguramente griego, de tarasso, que significa espantar, amedrentar. Uno de los primeros documentos que describen la monstruosa tarasca es La Leyenda Aurea (ca. 1256) de Jacobo de Vorgine. En el captulo CV, dedicado a Santa Marta, se cuenta como la tarasca aterrorizaba a los habitantes de un pequeo pueblo provenzal, en el sur de Francia, a las orillas del ro Rdano, y cmo la Santa los liber de su maligno acoso, trasformndola en una bestia mansa.
Sigue la leyenda
[...] Al dispersarse los discpulos de Cristo despus de la Ascensin de su
Maestro al cielo, Marta, Mara Magdalena, san Maximino -que las haba bautizado
y estaba encargado por el Espritu Santo de velar por ellas-, Lzaro su hermano
y muchas otras personas mis, por orden de los infieles embarcaron en un navo
desprovisto de remos, velar, timn, de cualquier instrumento que pudiera servir
para gobernarlo, y de alimentos para sustentarse; y a bordo del mismo,
conducido milagrosamente por Dios, arribaron a Marsella, donde desembarcaron;
poco despus se trasladaron a Aix y convirtieron a la fe de Cristo a los
habitantes de a regin.
Marta fue una mujer simptica y muy elocuente.
En un bosque situado en las proximidades del Rdano entre Arls y Avin
haba por aquel tiempo un dragn cuyo cuerpo mas grueso que el de un buey y ms
largo que el de un caballo, era una mezcla de animal terrestre y de pez; sus
costados estaban provistos de corazas y su boca de dientes cortantes como
espadas y afilados como cuernos. Esta fiera descomunal a veces sala de la
selva, se sumerga en el ro, volcaba las embarcaciones y mataba a cuantos en
ellas navegaban. Tenase por cierto que el espantoso monstruo haba sido engendrado
por Leviatn (que es una serpiente acutica ferocsima) y por una fiera llamada
onaco u onagro, especie de asno salvaje propio de la regin de Galacia, y que
desde este pas asitico haba venido nadando por el mar hasta el Rdano, y
llegado a travs del susodicho ro al lugar donde entonces se encontraba.
Decase tambin que este dragn, si se senta acosado, lanzaba sus propios
excrementos contra sus perseguidores en tanta abundancia que poda dejar
cubierta con sus heces una superficie de una yugada; y con tanta fuerza y
velocidad como la que lleva la flecha al salir del arco; y tan calientes que
quemaban como el fuego y reducan a cenizas cualquier cosa que fuera alcanzada
por ellos.
Marta, atendiendo a los ruegos de las gentes de la comarca, y dispuesta a
librarlas definitivamente de los riesgos que corran, se fue en busca de la
descomunal bestia; en el bosque la hallo, devorando a un hombre; acercse la
santa, la asperj con agua bendita y le mostr una cruz. La terrible fiera, al
ver la seal de la cruz y al sentir el contacto del agua bendita, tornse de
repente mansa como una oveja. Entonces Marta se arrim a ella, la amarr por el
cuello con el cngulo de su tnica y, usando el ceidor a modo de ramal, sacla
de entre la espesura del bosque, la condujo a un lugar despejado, y all los
hombres de la comarca la alancearon y mataron a pedradas. Hasta entonces la
zona aquella en que el monstruo se esconda, por lo sombro y tenebroso del
paraje, llambase Nerluc, que quiere decir lago negro; pero a partir de la
captura y muerte del dragn, al que la gente designaba con el nombre de
Tarascn, en recuerdo de la desaparecida fiera comenz a llamar Tarascn a lo
que antes haba llamado Nerluc.
(Santiago de la Vorgine, La Leyenda Dorada, cap. 105)[2]
As se narra la fundacin de la ciudad de Tarascn (fig.
1).

Fig. 1
El 14 de abril de 1474, el Rey Ren instituye la Orden de los Caballeros de la Tarasca, los cuales tenan la obligacin de llevar una imagen de cartn que representaba al monstruo-dragn durante la procesin que celebraba el nacimiento de la ciudad (fig. 2)[3]. Junto al monstruo desfilaba una estatua de una joven vestida de blanco que representaba a Santa Marta. La joven tena atado el monstruo con una cuerda, la cual simbolizaba la lucha mstica contra del demonio.[4]

Fig. 2
Esta fiesta sigue celebrndose todava, cada 29 de junio, el da de Santa Marta, en la localidad provenzal de Tarascn, y atrae a muchos turistas de procedencia diversas (fig. 3)[5]; la UNESCO decidi incluir a la tarasca en el listado del Patrimonio oral e inmaterial de la Humanidad.

Fig. 3
En Espaa y el Nuevo Mundo
En muchos lugares de Espaa tambin ha existido la tradicin de la tarasca, sobre todo relacionada con la procesin del Corpus Christi. El Papa Urbano IV cre la fiesta del Corpus (por sugestin de una monja de Lieja, la beata Juliana) en el ao 1242, a travs de la bula pontificia Transiturus, y un siglo ms tarde que ya se fue afirmando la procesin como eje de esta fiesta.

Fig. 4
En 1311, el Papa Clemente V proclam el Corpus como celebracin de toda la Iglesia Catlica. Porque se celebraba entre invierno y primavera, por la cercana temporal con el tiempo carnavalesco, y tambin por la existencia de primitivos ritos y celebraciones ancestrales de origen pagano – como fueron las fiestas dedicadas a la cosecha o al renacer de la naturaleza –, por stas y ms circunstancias se integraron los elementos jocosos y cmicos de las festividades profanas con los solemnes rituales de esta importante fiesta religiosa. De modo que los carros navales se convirtieron en carros triunfales eucarsticos, y se introdujeron bailes y desfiles alegricos de gigantes, cabezudos, diablillos y, por supuesto, de tarascas en la procesin del Cuerpo de Cristo. Con una funcin distinta de la francesa, la tarasca pas a ser una mquina de madera con forma de serpiente, con una boca muy grande[6] que abran los portadores ocultos en su interior. Corra rpidamente en el transcurso durante la procesin, arrollando y arrebatando sombreros y caperuzas a los que se despistaban. Era el smbolo del mal y de la glotonera. Sobre la tarasca se colocaba la imagen de una mujer, la tarasquilla o Ana Bolena, que representaba a la gran meretriz de Babilonia.

Fig. 5

Fig. 6
Ella marcaba la moda de lo que se llevara al ao siguiente. En las fiestas de poca barroca en especial se dibujaron para la procesin del Corpus de Madrid unas Tarascas muy interesantes, por su complicada y virtuosa elaboracin. (fig. 4, 5, 6)[7].
Pero la
Tarasca no fue una tradicin cultivada slo en Madrid, sino en muchas otras
ciudades espaolas como Guadalajara, Toledo, Hacinas (Burgos), Granada,
Sevilla, Pamplona (en los Sanfermines) o Barcelona (donde era llamada tambin Cuca
fera –fig. 7)[8].

Fig. 7
Junto a los conquistadores y colonos espaoles, desembarcaron en Amrica las tradiciones, costumbres y ceremonias occidentales, entre las cuales se encontraba la tarasca.
En Mxico se considera que la primera fiesta del Corpus se celebr en 1526, en la capital, y la Tarasca, los gigantes, las danzas de espada fueron centro esencial de atencin y diversin, hasta la prohibicin de la representacin del monstruo en 1842, impuesta por el virrey conde de Revillagigedo. El viajero de la ciudad italiana de Npoles, Giovanni Gemelli, describe la celebracin de la procesin a la que asisti en Ciudad de Mxico a finales del siglo XVII:
El jueves
6, por la procesin del Corpus Domini, se vieron pavimentadas todas las calles y las
ventanas de la ciudad, ricamente adornadas con relieves, tapices y paos
fnebres que junto al verde de las plantas y la hermosura de las flores,
formaban una graciosa vista. En la calle de los plateros estaba muy bien
pintada la conquista de Mxico, precisamente como eran entonces las cosas en la
ciudad y con los trajes que en aquel tiempo usaban los indios. Comenz la
procesin con cerca de cien estatuas adornadas con flores, y seguan las
cofradas y los religiosos de todas las rdenes, excepto los padres de la
compaa de Jess y los carmelitas. Venan despus los cannigos que llevaban
al santsimo sobre un atad. Cerraban la pompa el arzobispo, el virrey y los
ministros (que iban sin capas), el ayuntamiento y la nobleza. Por toda la
procesin de cuando en cuando se vea bailar monstruos y mscaras con
diferentes trajes como se acostumbra en Espaa.[9]
En Colombia tambin se documenta la tarasca, todava hoy da. Argemiro Vlaz, investigador de la Universidad de Per, la describe como una figura de un pez de enorme boca y filudos dientes [...] cuya imagen permanece para asustar a los nios[10].
Y en Italia
En el pueblo de Poggio Rusco tambin hay fiestas y celebraciones que utilizan representaciones-fantoches de animales-monstruos. En el 1332 se cita por primera vez esta localidad de Podium, futuro Poggio, en el Acta en que se concede a Luigi Gonzaga, primer seor de Mantua, varios territorios en feudo honorfico. La zona, que era muy pantanosa y malsana fue acondicionada por monjes y familias de campesinos (fig. 8)[11].

Fig. 8
Durante largos periodos los
marqueses de Mantua se alojaron en un palacio seorial, actual sede del
ayuntamiento de Poggio. Alrededor de 1630 lleg la peste al pueblo junto a las
tropas alemanas, y durante todo el siglo XVII siguieron las incursiones de los
soldados extranjeros, fueran estos alemanes, o espaoles. Con la revolucin
francesa se exaltaron los nimos y las esperanzas de libertad, pero poco
duraron. Bajo la dominacin austro-hngara, por mucho tiempo muchos poggesi murieron por la independencia de la
nacin. Despus de la Unificacin de Italia, a peticin del Ministerio del
Interior, en 1867 se aadi la denominacin Rusco junto al topnimo Poggio,
que deriva del nombre del canal que divida el condado de Mantua y el de
Mdena, a su vez as llamado por una planta que crece abundantemente en los
canales del territorio. A finales del XIX mucha gente del pueblo emigr a
Amrica, a Brasil sobre todo, y las devastaciones de la Primera y la Segunda
Guerra Mundial llegaron en forma de bombardeos.
Pero la memoria de la historia siempre tuvo un lugar muy importante en la cultura poggese. Durante el carnaval, fiesta en la que se hace burla de todo lo que causa miedo o representa el poder, y que invierte los roles y los papeles de todos los que se hallan implicados en ella, se rinde homenaje al extravagante bestiario del condado podiense. Los carros alegricos desfilan por las calles, y cada barrio prepara el suyo durante meses y meses. Subidos sobre ellos, los enmascarados tiran confetti, golosinas y regalos. Pero el momento ms esperado es uno muy particular.

Fig. 9
Todos los escaparates de las
tiendas exhiben los dibujos hechos por nios de todas las escuelas primarias y
secundarias de Poggio para intentar adivinar la forma con la que se
representar el animal al que se celebra ese ao (fig. 9)[12].

Fig. 10
La Ducal
Academia dal Pidrs, que lleva ms de quince aos de labor, es la que se
encarga de organizar la parte ms importante de los festejos: unos hombres y
mujeres de gran ingenio y habilidad dibujan, proyectan y construyen la bestia
en papel mach de grandes dimensiones. El animal llega a alcanzar entre los
cuatro y los cinco metros de largo o de alto. El animal permanece oculto bajo
una manta hasta terminado el desfile. Mientras la gente se acerca para tomar un
vaso de vin brul y el
clsico bocadillo de salchicha, que se distribuye en la plaza lateral a la
iglesia, se pueden admirar las bestias de los aos anteriores, las cuales
adornan las calles del pueblo en fiestas.

Fig. 11
La banda empieza entonces a tocar el himno nacional y varias marchas de sabor retro, los portaestandartes lanzan sus banderas al aire (fig. 10)[13], la gente grita, y los nios esperan con ansiedad a que sea descubierto el monstruo. Finalmente se hace caer el teln (fig. 11)[14], y todos brindan y festejan la infancia, sus recuerdos y la fecunda imaginacin de nuestros antepasados
El Bestiario de Poggio
Rusco
Hace unos aos, en 1984, fue publicado el libro Bestiario
Podiense, ovvero compendio degli occulti animali mansueti e ferini che ancora
vivono del circondario delle corti del Poggio (fig.
12)[15],
de Stefano Scansani y Mario Setti, que ha tenido gran difusin en el pueblo,
hasta el punto de que ha llegado ya a su cuarta edicin.

Fig. 12
Los autores, naturales del
pueblo, ofrecan en l una descripcin en parte etnogrfica, pero en parte
tambin inventada por ellos mismos de nuestro animalario. Al final de cada
descripcin, ellos aportaban unos pareados acerca de las criaturas aludidas.
Algunos de estos pareados eran tradicionales, otros fueron compuestos por ellos
mismos. Reproduzco a continuacin todos esos pareados, porque ya han pasado, de
alguna manera, a formar parte de la tradicin del pueblo. En los casos en que
los pareados sean de extraccin acreditadamente popular, lo hago constar
subrayando el texto y apuntndolo en los comentarios correspondientes. Despus
de los pareados hago un comentario de cada uno de nuestros fantsticos
animales, basndome en la propia memoria oral y en la propia experiencia de la
cultura de mi pueblo.
1. El Anŝa
|
Quand at ved lAnŝa in la stala lasla star si no la timbala. |
Cuando veas el Anŝa en el establo, djala en paz; si no, te engaa. |
|
Minga schisar lAnŝa par la coa e prega Diu par la salt toa! |
No pises el Anŝa por la cola, y ruega a Dios por la salud tuya. |
El primer animal de esta fantasmagrica fauna campesina es el Anŝa. Es una serpiente de un verde esmeralda muy intenso, con una cresta sobre su cabeza. Se caracteriza por su carcter iracundo y por su mal humor, y de ah viene que el clsico reproche entre nuera y suegra, y viceversa, sea LՏ catiua ad cme n Anŝa (Es mala como una Anŝa). Algunos de mis paisanos ms ancianos dicen haberla visto amamantarse directamente de las ubres de las vacas que se dejan solas en el valle, y previenen de que estas serpientes suelen encontrarse tambin cerca de los canales y de los pantanos, y de que, si alguien se les acerca, le muerden con mucha fuerza y maldad.
*
* *
2. El
Babau
|
Quand in granr al
Babau al gh dat ad vlta e torna indr. |
Cuando en el granero est el Babau, date la vuelta y regresa atrs. |
|
Minga scultar dal
Babau al vers parch ureci e vantron i dventa arvrs. |
No escuches del Babau el alarido, porque orejas y estmago se ponen al revs. |
Todos los nios y los adultos de Poggio Rusco han odo durante su infancia las terribles historias del Babau. En los lugares ms aislados, por las noches y en la oscuridad, se aparece este animal fantstico: es un monstruo feo, muy similar a una sombra que se desliza silenciosa, aterradora, y su comida preferida son los nios desobedientes, los que no quieren acostarse a la hora que dicen sus padres, los caprichosos. Yo misma recuerdo, que cuando era muy pequea, mi hermano, ocho aos mayor, cuando estudiaba en su habitacin (o sea, raras veces), me peda que le esperara fuera y que no entrara a molestarle, ya que acababa de ver que se esconda detrs del armario el terrible Babau A pesar del transcurso de los aos, y aunque sepa que todas estas historias son leyendas, al encontrarme sola en mi casa de Italia recuerdo las historias que acompaaron mi infancia, y reaparece de pronto mi miedo a la mano peluda y negra del Babau, que siempre espera detrs del armario. Seguramente el nombre deriva del sonido onomatopyico bau-bau, el ladrido del perro, como ya se conoca en la antigua Grecia. En Espaa y en Hispanoamrica le llaman coco, en muchos otros lugares es el Hombre Negro, encarnacin de todos los miedos irracionales.
* * *
3. La Bgaschra
|
Le
mi deŝiderar dՏsar mrt ptst che na
Bgaschra in lrt. |
Es mejor desear estar muerto que tener una Bgaschra en la huerta. |
|
Mai
dar da magnar a na Bgaschra. lat magnar camiŝa, mdanda e pancera! |
Nunca hay que dar de comer a una Bgaschra: te comer camisa, braga y faja. |
La Bgaschra (de bga gusano y schra de la sca o calabaza) es el terror de todos los campesinos y de las viejitas que tienen una pequea huerta delante de su casa. Cuando hace su aparicin, destruye todos los productos de la tierra, que con tantos cuidados tardaron meses en crecer. Es un insecto-monstruo glotn y voraz que se aprovecha de los desprevenidos, y el primero de los pareados, proverbio muy utilizado y famoso, describe bien su accin demoledora. Cuando algn descuidado le ofrece a esta Bgaschra con cara de muerto una hoja de lechuga, corre el riesgo de quedarse sin ropa, ya que come rpidamente todo lo que puede alcanzar. De ah que a los aprovechados se le suele comparar con el peligroso parsito mantuano.
* * *
4. La
Boŝma
|
Quand i ureci ad la
Boŝma at ved in dal pantan vers i c: gambi in spala e
cor luntan. |
Cuando las orejas de la Boŝma veas en el pantano, abre los ojos: piernas arriba, y corre lejos. |
|
Biŝogna star
luntan da la masa minga cuaciada si no la Boŝma lat met in dla stagnada! |
Hay que quedarse lejos del abono no
cubierto; si no, la Boŝma te mete en la olla! |
La Boŝma (fig. 13)[16] se pueden describir como un cerdo o un jabal extremadamente gordo, con orejas muy peludas y colmillos largos, que desprende un olor nauseabundo e insano. Vive en lugares que se caracterizan por su insalubridad: charcos sucios, pozas de aguas negras y hediondas, lugares en donde encuentra su comida. Lo que ms asusta a este monstruoso animal son la limpieza y la higiene, as que suele escapar al encontrarse con la gente de la vecindad, aunque esto no implica que no sea peligrosa.

Fig. 13
En todo caso, los abuelos y los padres recomiendan a los nios que sean siempre muy limpios y que tengan cuidado de no acercarse a lugares sucios y solitarios.
* * *
5. La Buba
|
Quand
la Buba lat vl ben anca la mchina la
va ben. |
Cuando la Buba te quiere, el coche tambin va bien. |
|
Sat
prt i t vest alla rinfŝa, ad sicr al t aspt
lՏ quel dna Buba. |
Si llevas tu ropa
desordenada, de seguro tu aspecto es el de una Buba. |
Cuenta quien vio a la Buba o quien oy hablar de ella a sus mayores que llama la atencin por su pelo hirsuto encima de la cabeza y de la espalda, y por la risa que asoma siempre a sus labios. Es una bestia experta en el empleo de todas las mquinas que produce el hombre, sobre todo las que se emplean para labrar la tierra, y le encanta robar a las campesinas su ropa para despus disfrazarse. Su aspecto poco elegante llev a los campesinos a comparar humorsticamente a quienes van mal vestidos o mal peinados con este animal grosero pero inofensivo. La palabra Buba tambin tiene un origen onomatopyico: bu-bu-bu es el grito de un ave nocturna, la abubilla o upupa[17], que el imaginario campesino transform en monstruo-bonachn.
* * *
6. El Buŝatl
|
Sat
gh da far cul Buŝatl vrŝ ben i c, gambi e
sarvel. |