Frey Pereyra, Mar’a Luisa Helen. ÒEl discurso autobiogr‡fico en el blog personal: caracter’sticas de un gŽnero h’bridoÓ. Culturas Populares. Revista Electr—nica 3 (septiembre-diciembre 2006).

http://www.culturaspopulares.org/textos3/articulos/frey.htm

ISSN: 1886-5623

 

 

 

 

El discurso autobiogr‡fico en el blog personal:

caracter’sticas de un gŽnero h’brido

 

Mar’a Luisa Helen Frey Pereyra

 

Y Dios cre— el blog. Y vio que era bueno. Y cre— entonces al escriblogro: un engendro emplumado, a medio camino entre carne de psicoan‡lisis, mon—logo interior y editorialista.

–Jorge Harmodio

 

Resumen

El blog se distingue por ser un espacio abierto cuyo contenido puede ser de muy diversas ’ndoles, pues se encuentra restringido s—lo por el criterio del autor y, en algunos casos, por la participaci—n de los lectores. Entre las muchas vertientes de la escritura del blog se encuentra la del discurso autobiogr‡fico. Este art’culo analiza algunas de las caracter’sticas del blog autobiogr‡fico, prestando especial atenci—n a la relaci—n que mantiene con el gŽnero del diario, a la definici—n que hacen los autores de su propio blog y a c—mo estos elementos pueden dar lugar tambiŽn a la autoficci—n o a la ficci—n.

Palabras clave: blog, autobiograf’a, pacto autobiogr‡fico, autoficci—n.

 

Abstract

Blogs stand out among other genres for being an open space with many kinds of contents, for they are only restricted by the author's criteria and, sometimes, by its readers. Among the many kinds of blogs is the autobiographic one. This article analyzes some of its characteristics, paying special attention to its relationship with the diary's genre, the definition blog authors' make of their own blog and to how these elements may lead to both autofiction or fiction.

Key words: blog, autobiography, autobiographical pact, autofiction.

 

 

L

a proliferaci—n del blog personal comenz— por el a–o de 1999, poco despuŽs de que que Blogger pusiera en l’nea una interfaz de f‡cil uso en la que lo œnico que el autor del otro lado de la pantalla ten’a que hacer era escribir. Otros servicios de alojamiento hab’an puesto ya al alcance de los usuarios interfaces dise–adas para los llamados Òblogs de enlacesÓ, en los que se ten’a que rellenar tres campos: uno con la direcci—n del sitio que se iba comentar, otro con el t’tulo de la entrada y uno m‡s con el comentario.[1] Blogger rompi— con este patr—n ofreciŽndole al usuario un campo œnico: una p‡gina en blanco para que escribiera sobre lo que Žl quisiera, sin restricciones de tema o longitud, sin cuestionar su autoridad para  comentar sobre cualquier tema y d‡ndole incluso la posibilidad de no revelar su identidad eligiendo un pseud—nimo, un apodo o, sencillamente, el anonimato. Este servicio le dio de pronto a cualquier persona la posibilidad de tener un espacio gratuito, abierto, pœblico y sin restricciones, y fue entonces cuando naci— el blog personal como un gŽnero cuyos l’mites los define su propio espacio y su propio autor.

Cuando uno navega por este tipo de blogs, tiene la primera impresi—n de estar leyendo algo que se parece a un diario: cada una de sus entradas est‡ se–alada con la fecha en la que fue escrita y su contenido es, la mayor’a de las veces, de car‡cter personal, el autor expresa sus opiniones, sentimientos o experiencias y, finalmente aparece una firma, ya sea con nombre, pseud—nimo o iniciales.[2]

Si bien los diarios personales en papel llegan a ser le’dos en algunas ocasiones por terceros, Žstos no suelen ser escritos con ese prop—sito. El blog en cambio, al alojarse en un espacio abierto y pœblico,[3] contiene informaci—n para ser compartida, ya sean textos o material audiovisual. Este prop—sito de compartir informaci—n es el que da origen a los elementos estandarizados del blog, de los cuales tres son indispensables para su existencia: la direcci—n de URL, el t’tulo del blog y las entradas fechadas. La direcci—n de URL hace posible la localizaci—n del blog en la red, est‡ compuesta por una palabra o serie de palabras elegida por el autor, y por el nombre del servicio o p‡gina que aloja al blog, por ejemplo: http://alkmene81.spaces.live.com.

En muchas ocasiones, la serie de palabras elegida por el autor coincide con el siguiente elemento indispensable para el blog: el t’tulo.[4] Las posibilidades para la elecci—n de un  t’tulo –que funge como nombre propio del blog– son pr‡cticamente infinitas; sin embargo, se pueden reconocer algunas tendencias: el nombre del blog  puede coincidir con el nombre de su autor y/o su contenido, como en el caso de FrancessaÕs Blog Research o Javi nos cuenta; fundir la idea de blog con la identidad del autor, como en  Diario de una Miss Intelijente o Blogêas (êa es el nombre real de la autora); tambiŽn puede definir el prop—sito o tono del blog, como en el caso de Malversando. Catedral eg—tica, Cr—nicas de aparador o Coleccionista de huecos. En este œltimo caso, los autores suelen explicar los motivos de ese nombre en las primeras entradas del blog o en la descripci—n del mismo.

El t’tulo puede ir seguido de una frase o una breve descripci—n del contenido general del blog como en el caso de: Cr—nicas de aparador. Diario de la vida cotidiana desde varios rincones de la tierra. El t’tulo y esa descripci—n suelen ser, despuŽs de los elementos de dise–o y del tipo de letra o alfabeto, lo primero que capta la atenci—n del lector y lo que le despierta o no interŽs por seguir leyendo.

Otro elemento opcional del blog es el de ÒperfilÓ, donde el autor elige la informaci—n que quiere dar a conocer sobre s’ mismo: una fotograf’a o imagen que lo represente y/o  datos personales como nombre, ocupaci—n, edad, lugar de residencia e intereses.[5] Debajo de esta secci—n pueden encontrarse, en un orden elegido por el autor, los archivos que alojan las entradas antiguas del blog, enlaces a otros sitios, el llamado blogroll –lista de hiperv’nculos que lleva a otros blogs–, y un contador de visitas.

            La aparici—n, orden y presentaci—n gr‡fica de los elementos que el autor elige poner en este espacio, conforman un ÒmarcoÓ relativamente estable para el coraz—n del blog: las entradas. ƒstas aparecen en orden cronol—gicamente inverso, es decir la entrada m‡s reciente aparece primero, por lo que esta secci—n del blog constituye un texto en continuo movimiento.[6] Aunque el t’tulo, la descripci—n y los enlaces sirven para distinguir a un blog personal entre otros tipos de blogs, es el contenido de las entradas lo que realmente le da identidad, tono, car‡cter y vigencia.

            Los blogs personales se distinguen por tener un discurso autobiogr‡fico predominante que puede estar intercalado con otros tipos de textos, –por ejemplo de opini—n. Semejante al diario, el blog aloja en sus entradas una breve cr—nica de lo que le ha sucedido al autor, lo que Žste piensa sobre s’ mismo o sobre el mundo que lo rodea, recuerdos, interrogantes y pensamientos –desarrollados o inconclusos– que pueden adem‡s ir acompa–ados de fotograf’as, material gr‡fico, audio o video. Es decir, la tem‡tica del blog personal es abierta pero autobiogr‡fica siempre: su œnica constante es la voz del ÒyoÓ que escribe y que adem‡s se sabe le’do.

            Esta conciencia de Òsaberse le’doÓ forma parte intr’nseca del blog, y muchos de sus elementos estructurales est‡n dise–ados, justamente, para orientar a sus lectores: el t’tulo y la descripci—n explican a grandes rasgos el contenido del blog; la informaci—n en la secci—n de ÒperfilÓ sirve para que el lector se forme una idea del autor; la opci—n de ÒcomentariosÓ al final de las entradas le otorga al visitante del sitio la oportunidad de expresar su opini—n e incluso de iniciar un di‡logo con el autor; y, finalmente, el contador de visitas le hace saber al autor quŽ tan frecuentado es su espacio.

            Al mismo tiempo, la conciencia de saberse le’do da lugar a un discurso autobiogr‡fico distinto tanto del que desarrolla un diario ’ntimo, como del que se encuentra en la autobiograf’a, ya que, si bien algunos blogs permiten la reconstrucci—n cronol—gica/cronogr‡fica de la vida del autor, Žsta se da en una sincron’a temporal de vivencia, escritura y lectura que le da al texto una inmediatez de la que carece la autobiograf’a. La autobiograf’a funge normalmente como una reconstrucci—n del pasado que sirve para guardar memoria de los hechos, pero tambiŽn para interpretarlos y darles sentido. El discurso autobiogr‡fico del blog, en cambio, est‡ siempre ligado con el presente, incluso cuando narra hechos de un pasado distante. Esta relaci—n con el presente se debe tanto al proceso de escritura como de lectura del blog, pues, al llegar a una de estas p‡ginas electr—nicas, la entrada que salta a la vista no es la primera que se escribi—, sino la œltima, la m‡s reciente. Por lo tanto, al iniciar la lectura de un nuevo blog, Žsta suele ser una lectura Òhacia atr‡sÓ, un viaje de las entradas m‡s recientes a las m‡s antiguas. Este proceso de lectura cambia una vez que el lector se vuelve asiduo a un blog, ya que va leyŽndolo conforme se escribe, es decir cronol—gicamente.[7] El autor –normalmente tambiŽn lector regular de Žste gŽnero– est‡ familiarizado con este proceso, y sabe que tanto la fidelidad de sus lectores como la posibilidad de captar la atenci—n de alguien que visite su blog por primera vez, dependen en gran medida de dos cosas: el interŽs que pueda despertar su œltima entrada y la regularidad con la que actualice su blog. La necesidad de cumplir con estas dos condiciones lleva al autor a combinar los motivos por los cuales inici— su blog con estrategias gr‡ficas y narrativas que le ayuden a lograr que Žste sea interesante y perdurable.

Como ya he mencionado antes, el blog es un espacio abierto que puede alojar todo tipo de informaci—n, pero al iniciar uno de ellos, su autor suele tener una idea –conciente o inconciente– sobre la tem‡tica, la forma narrativa y los materiales que quiere incluir en Žl. Esta idea suele hacerse patente de forma impl’cita o expl’cita dentro del blog mismo, dando con ello lugar a algo que puede considerarse una Òautodefinici—nÓ. La definici—n que los blogs de tipo personal hacen de s’ mismos, depende en gran medida del tipo de discurso que pretenden desarrollar, pudiendo ser autobiogr‡ficos, de ficci—n y de autoficci—n. A continuaci—n analizaremos algunos blogs que contienen ejemplos de estos tres tipos de discurso y la manera en la que cada uno lleva a cabo esta Òautodefinici—nÓ.[8]


 

Leninhger

 

En este caso, el nombre del blog se llama Leninhger. Carece de descripci—n o texto fijo como encabezado pero s’ tiene informaci—n sobre su autor: una fotograf’a, fecha de nacimiento, gŽnero e intereses. De la lectura de sus entradas podemos inferir que vive en el Distrito Federal y est‡ interesado en las ciencias, la computaci—n, el ejercicio f’sico y el buen vino. El contenido de sus entradas es bastante sencillo, acusa una referencialidad comprobable y no presenta problemas para identificar al autor con el narrador y el protagonista, es decir establece un pacto bastante cercano al definido por Philippe Lejeune como autobiogr‡fico. En este caso tenemos  suficientes elementos para inferir que nos encontramos ante un blog de discurso puramente autobiogr‡fico.


En tiempo irreal

 

Este blog, a diferencia del anterior, tiene adem‡s del t’tulo, una descripci—n breve: ÒToda esa basura sentimentaloide que le pasa a uno por la cabezaÓ. En cambio, presenta menos informaci—n sobre su autora, ya que s—lo incluye una fotograf’a y un nombre. Este blog sin embargo tiene una Òautodefinici—nÓ expl’cita: ocupa su primera entrada para explicar los ÒprincipiosÓ que dieron lugar a su existencia de la siguiente manera.

26.7.05 Principios Durante meses, me he reclamado a mi misma que "Cr—nicas de Aparador" - destinado originalmente a hacer una serie de fotograf’as narradas de las ciudades en las que me encontraba, se hubiese convertido en un confesional sin tapujos.

A fin de acallar mis principios narrativos - que me est‡n generando fuertes dolores de cabeza - nace "En Tiempo Irreal", como culmen de la cursiler’a y el sin sentido. Me declaro culpable de ese pecado del que acusan a miles de bloggers en todo el mundo: llenar el ciberespacio con sinsentidos sentimentaloides.

Bienvenidos.

 

Esta entrada, junto con el t’tulo y su descripci—n, conforma una Òautodefinici—nÓ que hace expl’cita la  intenci—n de presentar un discurso autobiogr‡fico y que tambiŽn hace posible la identificaci—n del autor con el narrador y el protagonista de los hechos que se refieren en las entradas.

A partir del an‡lisis de los elementos estructurales y de las entradas de estos dos blogs, el lector que regrese a ellos o que continue con su lectura, esperar‡ encontrarse con un discurso en su mayor’a autobiogr‡fico, aunque Žste que puede verse mezclado, por ejemplo, con textos de opini—n. Otros blogs sin embargo, usan esos mismos elementos estructurales para autodefinirse como de ficci—n.

 

Diario de una Miss intelijente

 

El ÒDiario de una Miss intelijente. Cr—nica de un a–o de no reinadoÓ se autodefine desde el t’tulo, ya que la palabra ÒdiarioÓ implica por lo menos, la identidad del autor y narrador. Sin embargo, el error ortogr‡fico en ÒintelijenteÓ, con un tono declaradamente ir—nico, advierte ya sobre la posible ficcionalidad del contentido. En este caso tambiŽn encontramos, en la secci—n de perfil (acerca de), una fotograf’a de la autora, pero no su nombre o edad sino sus proyectos. En ese apartado tambiŽn encontramos la descripci—n de otras ÒpersonasÓ que aparecen en el blog. La ausencia de datos personales corroborables y las descripciones de otros personajes –cosa por dem‡s inusual en los blogs personales de discurso autobiogr‡fico no ficticio– son otros elementos que advirtierten al lector sobre la ficcionalidad del blog y que al mismo tiempo van construyendo su Òmundo imaginarioÓ. Estos datos llevan ya a pensar que puede haber una coincidencia entre la narradora y protagonista del blog, pero no necesariamente con su autora. La lectura de las entradas que mezclan hechos y contextos reales con posturas sumamente ingenuas –por no decir francamente tontas– de la Miss Intelijente, corroboran la ficcionalidad del blog, convirtiendo al discurso aparentemente autobiogr‡fico en un elemento m‡s de la ficci—n, empleado aqu’ para lograr verosimilitud.

DespuŽs de ver estos ejemplos de discurso autobiogr‡fico, de no ficci—n y de ficci—n en el blog, cabe preguntarse si existen blogs de autoficci—n, discurso que, parafraseando una definici—n de Manuel Alberca, est‡ constituido por un texto ambiguo en el que algunos hechos son claramente autobiogr‡ficos, otros de ficci—n y algunos m‡s que podr’an pertenecer a cualquiera de las dos categor’as. La autoficci—n suele  presentarse Òcomo ficci—n y al mismo tiempo tener una apariencia autobiogr‡fica, ratificada por la identidad nominal del autor, narrador y personajeÓ (Alberca 200: 61-62). Para ilustrar esta posibilidad en los blogs veremos la p‡gina de  Malversando.

 

Malversando/ Catedral Eg—tica

 

Este blog, a diferencia de los que he presentado antes, ha sido elaborado por su autor utilizando c—digo HTML, motivo por el cual el dise–o, aunque coincide con los patrones de los servidores de blog, es un poco m‡s sencillo. No tiene, por ejemplo, una opci—n para dejar comentarios al final de cada entrada, pero s’ el correo electr—nico de su autor. En este caso, el p‡rrafo descriptivo del blog funge tambiŽn como la secci—n de perfil, ya que nos explica quiŽn es el autor, quŽ hace,  por quŽ escribe el blog y en quŽ condiciones. Todos estos elementos, junto con las entradas de car‡cter autobiogr‡fico o de opini—n personal, nos hacen pensar nuevamente en una coincidencia entre autor, narrador y protagonista. Pero veamos una de sus entradas, la del 1¼ de abril de 2006:

 

s‡bado, passage.moli�re (1/abr/2006) DespuŽs de la cena te fuiste a beber cerveza en un bar de rue Tournefort seguro de que ser’a s—lo una pero las cervezas nunca llegan solas as’ que saliste de ah’ a la medianoche con dos y media Guiness en el pecho y viste a los manifestantes reunidos en el bulevar St. Michel y un colega te dijo: fue el discurso de Chirac y los dem‡s colegas se despidieron en direcci—n del metro y tœ subiste a buscar problemas y una manifestante con la leyenda NON AU CPE pintada en la frente te dijo que esto era una marcha salvaje y te dio un trago de su cerveza y te explic— que la manifestaci—n hab’a espont‡neamente empezado hac’a cuatro horas en Bastille y de ah’ hab’an intentado tomar la Sorbona pero las fuerzas del orden lo hab’an impedido y tœ dijiste que eras mexicano y que no entend’as gran cosa de lo que suced’a y ella te volvi— a invitar cerveza y te explic— la grav’sima situaci—n de precariedad a la que se enfrentar’an y tœ estabas concentrado en sus ojos militantes y en las letras de su frente y mentalmente calculabas la diferencia de edad (m‡s de diez a–os) conforme caminabas siguiendo el curso de los manifestantes que cruzaron el Sena y pasaron por Chatelet y frente al teatro se detuvieron a provocar polic’as y bailar bajo banderas rojas y tomaste a la Dama de la Consigna por el talle y la apretaste bien y las luces de las patrullas pintaban su rostro de resplandores rojos y azules y tus reflejos te dec’an ret’rate pero el sentido de la verbena o la irresponsabilidad o esa forma en que las letras se dibujaban manuscritas bajo sus cabellos te inundaron de una militancia hormonal sœbita y en bulevar Sebastopol ya no aguantaste y la besaste y la Dama de la Consigna te tom— de la mano y discretamente te condujo hacia Rivoli para frente una tienda de deportes estrecharse mœtuamente hasta volverse una letra de carne confusa e ilegible como ilegibles eran las letras de su frente cuando se detuvo y con ojos cercanos te dijo: mi novio est‡ en la marcha, me tengo que ir, y se ech— a correr en direcci—n del bulevar y tœ te quedaste precario y parado como un pendejo en mitad de rue Rivoli, sin su telefono, sin su nombre, con la tinta de la consigna borroneando tus facciones.

 

            Llama especialmente la atenci—n que la entrada estŽ escrita como si el autor se estuviese contando la historia a s’ mismo en vez de cont‡rsela al blog o a sus lectores. Ciertamente, en esas fechas hubo varias manifestaciones estudiantiles en Par’s, por lo que el contexto al que se refiere es comprobable, el encuentro personal sin embargo, resulta cuestionable. Si a esto a–adimos el gusto expl’cito del autor por escribir cuentos y novelas se–alado en la descripci—n del blog, las dudas crecen.  Aunque el contexto es veros’mil, el encuentro es imposible de comprobar: el autor ha puesto sobre la mesa el Òantipacto o contrapactoÓ autobiogr‡fico, dejando as’ abierta la posibilidad de la autoficci—n.

El autor de este blog respondi— a una encuesta de investigaci—n que Santiago CortŽs y yo subimos a la red el d’a 30 de septiembre de este a–o, como parte de un proyecto de investigaci—n a largo plazo sobre el blog. La encuesta, basada en los cuestionarios de Philippe Lejeune y Manuel Alberca para el estudio del diario ’ntimo, conten’a la siguiente pregunta: ÒCuando escribes o actualizas tu blog, Àtienes en mente a las personas que van a leerlo o consultarlo?Ó A esa pregunta el autor de Malversando respondi—: ÒBueno, cuando son cuestiones personales hay auto.censura, porque la mayor’a de mis lectores me conocen. Sin embargo si necesito contar algo muy ’ntimo le hago alteraciones ÔficcionalesÕ para mimetizar la anŽcdotaÓ. Esta respuesta, junto con algunas otras de la encuesta, nos permite asegurar que ciertamente hay blogs que hacen uso regular, aunque no necesariamente generalizado, de la autoficci—n.

            As’ como Malversando usa ocasionalmente la autoficci—n como estrategia de ÒautocensuraÓ –y yo a–adir’a de innovaci—n–, otros blogs principalmente autobiogr‡ficos recurren, con cierta regularidad, al uso claro de la ficci—n, como es el caso de El aljibe.

 

 

El aljibe es un blog que, en su estructura, revela muy poco sobre la identidad de su autora, ya que carece de descripci—n y de secci—n de perfil. Sin embargo, compensa esas ausencias con un dise–o basado en una platilla de Blogger, pero con im‡genes bastante originales tanto en su encabezado como en las columnas laterales. La lectura de sus entradas nos desvelan a una mujer que se dedica a las artes gr‡ficas, que vive en la Ciudad de MŽxico y tiene una hija peque–a. La mayor’a de sus textos son de discurso autobiogr‡fico y de opini—n, llegando a intercalar textos de ficci—n como el siguiente:

 

martes, octubre 10, 2006  

amor

(Roderico se mira en el espejo. Se contempla. Se embelesa)

Yo: Narcis’n, deja de perder el tiempo y haz algo productivo.



Roderico: No quiero. Soy hermoso. Estoy radiante.



Yo: Yep, tanta blancura deslumbra. Anda, ve a lavar los trastes y, de pasadita, me traes un cafŽ.


(Roderico no hace caso. Se contempla. Se embelesa y termina besando su reflejo. Sin m‡s, comienza a declamar).



Roderico: Yo me amo. Tœ me amas. ƒl me ama. Nosotros me... ÀÀÀ??? (Gru–ido)



Yo: ÀNosotros? ÀA ver? (risitas)


Roderico: Nosotros me... ÀÀ?? Bah, ustedes y ellos no me saben amar Ámaaaldiiitooos!



Yo: (risitas miles).


 

Roderico, personaje gr‡fico, permanente y ficticio que aparece en la columna lateral, mantiene un di‡logo con un personaje real, la autora del blog, ambos familiares ya para el lector asiduo. La opci—n de comentarios le permite a la autora conocer que sus lectores tienen una opini—n positiva de esta entrada espec’fica  y comprobar de esta forma, que el uso de la ficci—n ha sido una estrategia bien aceptada.  En este ejemplo, la entrada del blog se apoya en la estructura de la p‡gina para hacer uso de la ficci—n, ya que Roderico forma parte de su dise–o.[9]

En otros blogs de discurso autobiogr‡fico podemos encontrar intercalados textos de ficci—n sin ningœn apoyo estructural o gr‡fico; en esos casos la ficci—n se distingue porque el discurso rompe con la identidad entre el autor, narrador y protagonista, o bien por que narra hechos completamente ajenos al autor.

            Mediante el breve an‡lisis de estos blogs personales podemos asomarnos al panorama de una nueva forma de escritura que, usando los elementos del medio que la aloja, ha sabido construir un formato propio que la hace reconocible y œnica entre toda la informaci—n que hay en internet. La manera en la que ha explotado estos elementos la ha convertido en una pr‡ctica exitosa tanto para quienes escriben blogs como para quienes los leen.

La escritura del blog se desvela as’ como un gŽnero h’brido que toma elementos, estrategias y recursos tanto del diario como de la autobiograf’a sin ser ninguno de ellos, que recurre al discurso autobiogr‡fico pero tambiŽn al de la autoficci—n y al de la ficci—n pura. Siempre vinculada al presente, la escritura del blog, a la vez personal y pœblica, se mueve entre el ejercicio de la memoria y la inmediatez para asegurar su propia existencia.

 

 

BIBLIOGRAFêA

 

ALBERCA, Manuel, 2000. La escritura invisible Testimonios sobre el diario ’ntimo. Espa–a: Sendoa.

 

BLOOD, Rebecca. "Weblogs: A History and Perspective", Rebecca's Pocket. 07 September 2000. 05 October 2006. <http://www.rebeccablood.net/essays/weblog_history.html">.

 

CASTILLO, Antonio (coor.), 2002. La conquista del alfabeto Escritura y clases populares. Espa–a: Ediciones Trea.

 

LANGFORD, Rachel (ed.), 1999. Marginal Voices, Marginal Forms: Diaries in European Literature and History. Amsterdam: Rodopi.

 

LEDESMA, Manuela (ed.), 1999. Escritura autobiogr‡fica y gŽneros literarios. Espa–a: Universidad de JaŽn.

 

*HERRING, Susan C., SHEIDT, Lois Ann, Bonus, Sabrina, Wright, Elijah. ÒBridging the Gap: a Genre Analysis of WeblogsÓ, FrancessaÕs Blog Research. 15 octubre 2006. http://64.233.183.104/search?q=cache:RF1vtmixqb0J:www.blogninja.com/DDGDD04.doc+studies+blogs+%2Bscheidt&hl=de

 

PETRUCCI, Armando, 1999. Alfabetismo, escritura, sociedad. Espa–a: Gedisa.

 

 



[1] Blood, Rebecca. "Weblogs: A History and Perspective", Rebecca's Pocket. 07 September 2000. 05 October 2006. <http://www.rebeccablood.net/essays/weblog_history.html">.

[2] Esta firma suele estar predeterminada por el sistema de alojamiento del blog, de manera que el autor no firma cada vez, sino que, al dise–ar las preferencias de su blog elige una firma que aparecer‡ al final de cada una de sus entradas. En los blogs colectivos esta firma, (tambiŽn predeterminada) sirve para identificar al autor espec’fico. Si, en cambio, el blog se encuentra alojado en la p‡gina propia del autor (no en un sistema como Blogger) suele carecer de esta firma predeterminada.  Herring et.al. en ÒBridging the Gap: A Genre Analysis of WeblogsÓ se–alan que, de su muestra, un 93,6% indicaba la fecha al inicio de la entrada. Respecto a las firmas, este mismo art’culo muestra que un 16% de los encabezados de las entradas conten’an el nombre o pseud—nimo del autor, mientras que otro 64.4% lo pon’a al pie de la entrada. Esto se resume en un total de 80.4% de blogs con entradas que incluyen el nombre del autor.

[3] Existen algunos blogs que restringen su lectura a usuarios registrados o a miembros del sistema de alojamiento del blog, esta restricci—n sin embargo, no cambia el hecho de que la informaci—n expuesta en ese blog estŽ ah’ para ser compartida.

[4] Esta coincidencia es una condici—n ideal, ya que cuando coincide con la direcci—n de URL, hace que el lector del blog pueda recordar o en su defecto localizar al blog con mucha mayor facilidad que cuando la direcci—n y el t’tulo son diferentes.

[5] En ocasiones, especialmente cuando el blog se encuentra alojado en una p‡gina propia o que no es estrictamente un servicio de alojamiento para blogs, esta informaci—n puede encontrarse junto con la descripci—n del blog o bien en la p‡gina de bienvenida como en el caso de Malversando, cuya descripci—n es: ÒCatedral Eg—tica. Bit‡cora de jorge.harmodio@gmail.com, escritor mexicano en quiebra (literaria), candidato a doctor, mochilero compulsivo y a medio tiempo maestro de inform‡tica en la universidad de Paris-Sorbonne. Escribo esta bit‡cora en los quince primeros minutos de mi sesi—n diaria de escritura, con fines curativos y termodin‡micos: curativos porque esta bit‡cora es mi psicoanalista electr—nico de cabecera, termodin‡micos porque su cuarto de hora me ayuda a calentar la mano antes de empezar a escribir.

[6] El autor es quien decide cu‡ntas entradas pueden aparecer en la p‡gina principal de su blog, siendo normalmente las de la semana o el mes en curso. El resto de las entradas puede consultarse mediante los enlaces de la secci—n de ÒarchivoÓ.

[7] Aœn as’, debo decir, como lectora de blogs, que cuando me austento de su lectura por una temporada larga, empiezo casi siempre por leer la entrada m‡s reciente: la curiosidad despierta y entonces busco la entrada de mi lectura anterior para saber c—mo es que el autor lleg— a su œltima entrada. Esta forma de lectura puede ser uno de los motivos por los que el autor de blog busca, consciente o inconscientemente, que cada una de sus entradas sea interesante, ya que de ellas depende que el lector se comprometa o no a seguir leyendo.

[8] Las im‡genes que se incluyen a continuaci—n son capturas de los blogs en el estado en el que estaban en el mes de octubre de 2006 (cuando se redact— la primera versi—n de este trabajo). Pulsando sobre ellas se puede acceder al sitio actual de cada uno de los ejemplos citados.

[9] Otro tipo de estrategias que se apoyan en la estructura de la p‡gina son aquellas que hacen referencia a otros sitios cuyo enlace se encuentra en el propio blog, la pertenencia a listas de blogs con intereses tem‡ticos semejantes, o a grupos que proponen la realizaci—n de cierta tarea literaria, gr‡fica, etc. con regularidad temporal.