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Asensio
Garc’a, Javier, Helena Ortiz
Viana y Fernando Jal—n Jadraque.
ÒLas danzas procesionales de Cameros y el norte de SoriaÓ. Culturas
Populares. Revista Electr—nica 4 (enero-junio 2007).
http://www.culturaspopulares.org/textos4/articulos/asensio.htm ISSN: 1886-5623 |
Las danzas procesionales de
Cameros y el norte de Soria
Javier Asensio Garc’a, Helena Ortiz Viana y
Fernando Jal—n Jadraque
Volando voy, volando vengo
por el camino yo me entretengo.
(Kiko Veneno)
Resumen
Las comarcas
lim’trofes de Cameros, en La Rioja, y el norte de Soria tienen una historia y
cultura comœn ligada a la granjer’a ovina trashumante. Las danzas procesionales
no son ajenas a esa afinidad. Aunque hoy en d’a el arte del danzado solo
pervive en muy pocas localidades, hasta la primera mitad del siglo XX se
conserv— en multitud de pueblos de las dos vertientes de la cordillera ibŽrica.
Las danzas se sustentaban en unas canciones con resonancias antiqu’simas. Este
trabajo es un corpus de noventa y tres canciones que sirvieron de soporte a la
danza, con sus variantes locales y los antecedentes que encontramos en la
l’rica antigua.
Palabras clave: Cameros, La Rioja, Soria, danzas
procesionales, l’rica antigua.
Abstract
The lands bordering Cameros and La Rioja, as well as the lands of
Northern Soria have a history and a culture close related to transhumance.
Processional dances are part of this shared context. Although nowadays the art
of dancing remains only in a few villages, until the first half of the 20th
Century it was widely practised in countless villages in the two slopes of the
Iberian range. The dances were based on ancient songs. In our study we analyse
a corpus of ninety three songs that made the basis for such dances. Our corpus
includes variants and the background traced in ancient lyric.
Keywords: Cameros, La Rioja, Soria, Processional Dances,
Ancient Lyric.
L’mites geogr‡ficos
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U |
na l’nea que no coincide siempre con las cumbres del sistema IbŽrico –divisorias del Duero y del Ebro– separa las provincias de Soria y La Rioja. El l’mite se mete en tierras del Ebro sin un criterio coherente. En realidad se trata de un territorio monta–oso con una gran homogeneidad hist—rica y cultural.
Antes de que se crearan las actuales provincias, la mayor parte del territorio camerano –hoy en la provincia de La Rioja– pertenec’a a la entonces extens’sima provincia de Soria. Esta amplia serran’a ibŽrica fue cabeza o puerto de las ca–adas soriana oriental y occidental. Los ganados sorianos ya eran nombrados en tiempos del Arcipreste de Hita –"rehalas de Castilla con pastores de Soria" reza el Libro del buen amor–. Los inmensos reba–os de estas sierras bajaron durante siglos hasta Extremadura, La Mancha y Andaluc’a en un continuo viaje anual de ida y vuelta. Aœn quedan restos de esta secular trashumancia.
Adem‡s de estos largos viajes de norte a sur de Espa–a tambiŽn se daban otras relaciones de m‡s corto alcance. Las cumbres y laderas del puerto de Santa InŽs, del Piqueras, del Cerro Castillo, de Canto Hincado o del Nocedillo no fueron obst‡culo para la comunicaci—n de los pueblos de las tierras altas de Soria con las del Camero Nuevo o Viejo. Muchas razones hist—ricas, econ—micas y demogr‡ficas han potenciado los v’nculos entre los habitantes de ambas laderas.
La dinast’a de los Ram’rez de Arellano, que durante siglos ejerci— el se–or’o de Cameros, mantuvo su residencia habitual desde el siglo XV en la localidad soriana de YangŸas, villa que fue la capital del citado se–or’o.
La ca–ada soriana oriental –que nace en Calahorra, ciudad ribere–a del Ebro– coincide en un buen trecho con el lindero de las dos provincias. Un libreto del a–o 1857 nos describe detalladamente todos los pueblos por los que discurre hasta alcanzar el valle de Alcudia en la provincia de Ciudad Real. La descripci—n no puede ser m‡s precisa:
ÒEsta ca–ada principal viene de la provincia de Logro–o y pueblos de la sierra de Cameros, a la altura de Monte Real, tŽrmino de Munilla, confinando con tŽrmino de YangŸas. La mojonera que divide las dos provincias y sus respectivos pueblos va por la cumbre por medio de la ca–ada, extendiŽndose Žsta ampliamente por terrenos comunes de ambos lados, aunque algunos de ellos est‡n arbitrados sin perjuicio del paso de ganados. En esta forma va desde el sitio de Prado del Agua al quinto de Santiago.
É
Esta (ca–ada) prosigue por dicha cumbre, ocupando los tŽrminos expresados y los siguientes:
Por la izquierda: Vellosillo, Campo-Redondo, Diustes, Santa Cruz.
Por la derecha: Avellaneda, Ajamil, Laguna de Cameros, El Horcajo.
Por los sitios de: Cerro de Matazorras, cerro de Mata-acevos, collado de Matacebo, Contadero de Canto-hincado, Collado de Ajamil, Collado de Ostaza, cruza el camino de Villoslada, Cerro-Castillo, La Gargantilla, Prado Cabero. En este sitio, cerca de la Venta de la Bacariza, deja la ca–ada la mojonera de Cameros y provincia de Logro–o.Ó [1]
Coladas[2] y cordeles[3] a un lado y a otro de Monte Real conduc’an los ganados trashumantes a esta arteria principal que un’a ambas provincias en direcci—n sur occidental hasta llegar a Santa Cruz de YangŸas, donde la ca–ada giraba definitivamente hacia Soria capital y con la meta puesta en el Valle de Alcudia manchego o bien en las dehesas cordobesas y sevillanas.
Monte Real tambiŽn era transitado por otros motivos. Muchos hombres yangŸeses sub’an el barranco de Colajambre o del Ostaza, sabiendo que al otro lado les estaba esperando una camerana enamorada. Acompa–ando a los gaiteros sorianos –de El Villar del R’o, de Diustes y sobre todo de YangŸas– que iban a tocar a las fiestas de los pueblos del Camero Viejo, los mozos de la tierra yangŸesa llegaban con el prop—sito de conquistar el coraz—n de alguna serrana. Muchos matrimonios se forjaron as’. En el a–o 1932 fue a tocar a Rabanera de Cameros Felipe Santolaya, gaitero de El Villar del R’o (Soria) y una cr—nica de la Žpoca nos cuenta que:
"En una boda en Rabanera toc— el gaitero de El Villar, Felipe Santolaya, el baile. El gaitero afin— bien para conseguir y hacerse digno de la Victoria".[4]
La tal Victoria no le entreg— una corona de laurel sino su mano. Poco despuŽs, en enero de 1933, ya estaban casados. El mismo cronista de Rabanera nos resume telegr‡ficamente:
"Boda. Felipe Santolaya, del Villar, Soria, con la se–orita Victoria Laya, de Žsta."[5]
Ya casado, el hombre sigui— tocando la gaita en su Rabanera de acogida:
"En las fiestas de San Primo y San Feliciano una bonita diana ejecutada por el popular gaitero Felipe Santolaya."[6]
El caso de este gaitero nos viene que ni pintado para ilustrar la relaci—n entre ambas vertientes, pues han sido muy frecuentes las uniones matrimoniales de hombres de la tierra yangŸesa con mujeres cameranas.
Los caminos que atravesaban Monte Real tambiŽn los transitaba la gente yangŸesa movidos por la fe. Hasta la ermita de Santa Ana en Lasanta llegaban en romer’a cada 26 de julio para celebrar su fiesta y agradecer la desaparici—n de una peste que asol— la comarca en el a–o 1599.
Otros centros de devoci—n religiosa a los que secularmente han acudido en romer’a o peregrinaci—n hombres y mujeres de una vertiente y otra han sido el monasterio de Valvanera y la ermita de la Virgen de Los Modorios en Villoslada de Cameros. A la propia Virgen de Valvanera, patrona de Fuentetoba (Soria), se encomendaban los danzantes de esta localidad, como veremos m‡s adelante.
El comercio de ovejas merinas entrambas vertientes era constante, as’ como el servicio de pastores de un lado en reba–os del otro. La aldea camerana de Pajares, desaparecida hace m‡s de una dŽcada por las aguas del embalse que lleva su nombre, fue fundada –as’ se ha trasmitido oralmente– por pastores sorianos.
El mapa danc’stico
El mapa que vamos a dibujar se ha hecho con los datos que tenemos de las pocas danzas que perduran en la actualidad y con las abundantes noticias de localidades donde desaparecieron durante la primera mitad del siglo XX.
Antes de analizar conjuntamente las letras de las danzas de una y otra vertiente serrana vamos a establecer una serie de ‡reas, en las que se ven rasgos homogŽneos entre localidades de un mismo valle y rasgos diferenciadores si salimos de ese ‡mbito territorial. Hagamos un r‡pido viaje de oeste a este y de norte a sur:
LA RIOJA
Alto Najerilla. En Viniegra de Arriba, Viniegra de Abajo y Ventrosa de la Sierra los danzadores ejecutaban sus pasos al son de una gaita de fuelle. En las dos Viniegras escenificaban la muerte de Goliat a manos de David, en el nœmero llamado El paso de David. Muy peculiar era la danza del cachibirrio, danza de un hombre solo, en Mansilla de la Sierra y Villavelayo. Y m‡s peculiar aœn son las danzas sobre zancos de la localidad de Anguiano.
Camero Nuevo. La mayor parte de los pueblos de esta extensa comarca tuvieron danzas procesionales durante el siglo XX. Los danzadores llevaban –y aœn llevan en las pocas localidades donde pervive– sayas almidonadas de color blanco. Ejecutan un amplio repertorio de paloteados o troqueaos, como suelen llamarse en La Rioja. Montenegro de Cameros, en la provincia de Soria, tuvo una danza encasillable dentro de esta comarca con su zurronero, el pasacalles a ritmo de agudo, un troqueao llamado Los Carlistas y los danzadores con sus sayuelas blancas.
Camero Viejo. TambiŽn fue esplendoroso el arte de la danza en esta comarca surcada por el r’o Leza, hasta la primera mitad del siglo XX. Mantienen similitudes con las danzas del Camero Nuevo pero tambiŽn algunos rasgos distintivos: los danzadores no llevan sayas, visten pantal—n y camisa blanca con cintas cruzadas. La danza de Santa Cruz de YangŸas (Soria) era t’picamente camerana, con su zurraguero y los danzadores vistiendo pantalones blancos. Se trata de un islote en la tierra de YangŸas: Santa Cruz, lim’trofe con los pueblos del Camero Viejo, fue la œnica localidad de la comarca de YangŸas que tuvo danza en el siglo XX.
Rioja Baja. Las danzas procesionales desaparecieron –desconocemos los motivos– de los pueblos de La Rioja Baja en el siglo XIX. S—lo perdura La gaita de Cervera del R’o Alhama, una danza realmente peculiar y dif’cilmente catalogable y la contradanza de Coletores de Calahorra, coreograf’a con arcos de mimbre remozada con los criterios estŽticos de la Secci—n Femenina. Tampoco quedan recuerdos al otro lado de la divisoria, en los pueblos sorianos de la tierra de YangŸas y San Pedro Manrique. De hecho, hasta Moteagudo y Cortes, en Navarra, y algunos pueblos zaragozanos al pie del Moncayo no volvemos a encontrar danzas. No ocurr’a as’ en otros tiempos. Este territorio, hoy yermo, fue durante el Barroco un sorprendente vivero de danzadores profesionales. Desde Calahorra, Alfaro, Rinc—n de Soto, Igea de Cornago, Tudela y Corella varios grupos de danzadores acud’an contratados a Pamplona para dar m‡s lustre a las fiestas de San Ferm’n. TambiŽn tuvieron danza hasta el siglo XIX varios pueblos del valle del Cidacos: YangŸas (Soria), Poyales, Enciso, Arnedo, Herce, Tudelilla y las villas y aldeas del valle de Oc—n.
SORIA
Comarca de San Leonardo. San Leonardo y Casarejos junto con los pueblos lim’trofes de la provincia de Burgos mantienen danzas procesionales cuyos rasgos distintivos podemos establecerlos en la chaqueta goyesca que portan los danzadores, en la notoriedad de las danzas dentro de la iglesia y en el uso de coberteras que paran los golpes de los palos.
Al pie de Pico Frentes. Ocenilla, Villaverde, Cidones, Fuentetoba, Los Llamosos, Las Fraguas y Las Casas tuvieron danza procesional. La escenificaci—n de la lucha entre el bien y el mal, la muerte del zarrag—n, las gracias de este personaje con sus grandes navajas y tenazas extensibles en tijera son algunos de sus rasgos peculiares.
Valle del Tera. Valdeavellano, Sotillo del Rinc—n y Rollamienta tuvieron danza. Un cierto regusto por las cintas de colores, que en el traje de Valdeavellano cuelgan desde la parte alta de la camisa hasta m‡s abajo de la cintura y una gorra negra de piel en lugar del t’pico pa–uelo, son rasgos particulares de su indumentaria.
Tierras Altas. Numerosos son los pueblos que tuvieron danza durante el siglo XX, en un territorio que a modo de tri‡ngulo tendr’a a Soria capital en el vŽrtice sur, el puerto de Piqueras en el extremo norte y Maga–a con su castillo en el vŽrtice m‡s oriental: Arguijo (donde no queda m‡s que el recuerdo del top—nimo El Portillo del Zarrag—n), San AndrŽs de Soria, ArŽvalo de la Sierra, TorrearŽvalo, Castilfr’o de la Sierra, Aldealices, Aldealse–or, Cirujales, Almajano, Pobar, Villarraso, Valtajeros, Narros, Fuentecantos y Maga–a. El gracioso de la danza en este territorio soriano era el zarrag—n; los danzantes –que no danzadores, tŽrmino propio de la vertiente riojana– se vest’an con calz—n, la cabeza la cubr’an con un pa–uelo que no iba anudado a un lado sino atado atr‡s; los nœmeros m‡s comunes, al margen de los palos o palillos (troqueados en Cameros) eran los del castillo –torre humana de tres pisos, el cord—n (en La Rioja llamado el ‡rbol) y la muerte del zarrag—n. Castilfr’o y Narros tuvieron danza de espadas.
Sobre las danzas y sus letras
Los danzadores se serv’an de unas canciones sencillas para ensayar sus movimientos, dado que rara vez dispon’an de un mœsico que les tocase la melod’a. Todos los danzadores conoc’an bien estas cancioncillas, sobre todo el zurronero, zurrunero, zurramoscas, zurrimoscas, cachibirrio, cache, bobo, zorra, zurraguero, zarrag—n o zarr—n que, de alguna manera, se responsabiliza de dirigir a los ocho danzadores. En algunos pueblos sorianos este papel de gracioso estaba desvinculado del director. AquŽl ten’a solamente el cometido de escenificar su ingenio mientras que el director de la danza o el palillero se encargaba de dirigirlos. La provincia de Soria parec’a m‡s proclive a mantener viejos personajes que nos recuerdan las escenificaciones del Corpus durante el Barroco: el matach’n, encargado de dar muerte al zarrag—n; y el ‡ngel y el diablo con su dialŽctica representaci—n de la lucha entre el bien y del mal.
Las danzas procesionales, como todo producto folkl—rico, se han mantenido bajo los principios contradictorios de renovaci—n y conservaci—n. As’ lo vemos en la indumentaria: las danzas conservadoras mantuvieron la viej’sima sayuela, otras se decantaron por el calz—n y las m‡s renovadoras, dieron paso al pantal—n blanco. Pese a todo, la danza procesional es, en general, una manifestaci—n arcaizante, regida principalmente por el principio conservador. Esto se hace evidente en el aspecto musical: los gaiteros, acostumbrados a viajar de pueblo en pueblo, pon’an un empe–o especial en incorporar a su repertorio las canciones de moda, de alguna manera el pœblico se las exig’a y ello les daba cierta prestancia. Pero cuando llegaba la hora de tocar la danza ten’an que ajustarse a la tonadilla que ten’an los danzadores en su mente, la que hab’an ensayado decenas de veces antes de su llegada, la misma que hab’an aprendido de los danzadores que a ellos les precedieron. Y ten’an que ajustarse Òal pie de la letraÓ, nunca mejor dicho.
S’, porque las melod’as se han trasmitido con una letrilla o, lo que es lo mismo, una canci—n sustentaba la danza, una canci—n que marcaba el ritmo de los pasos de los danzantes. Y he aqu’ c—mo, igual que las melod’as son conservadoras y por lo tanto nos traen estilos musicales antiguos –como el ‡mbito tonal reducido–, las letras tambiŽn son conservadoras y nos traen hasta este siglo XXI, canciones de la antigua l’rica hispana, del Barroco, del Renacimiento y, quiz‡s, de la Edad Media.
El sentido de la mayor’a de estas letras no tiene ninguna relaci—n con la danza. Hay muy pocas excepciones a esta regla. Cuando los danzadores van a entrar a la iglesia o a la ermita, lo hacen con una melod’a contenida en una canci—n que es una petici—n de permiso a la Virgen:
Al entrar en vuestra casa
virgen y madre de Dios,
al entrar en vuestra casa
licencia os pido a vos.
Una vez dentro del templo, colocados frente al altar, los danzadores sorianos pod’an ejecutar un lazo de paloteado que dice as’:
Contra el altar
que repica y andera
contra el altar
que repica y andar.
En esta letra vemos c—mo el significado se va desinflando en beneficio del significante, aprovechando, como veremos, una estructura propia de la antigua l’rica hispana.
Al hilo de la anterior letrilla, tenemos que ir adelantando la extraordinaria conjunci—n r’tmica entre las canciones y los pasos de los danzadores. Las continuas referencias a ÒpiquesÓ y ÒrepiquesÓ, como cuenta un antiguo danzante de Santa Cruz de YangŸas, se corresponden con un golpe corto del palo de un danzante con el danzante de al lado.
Pero poco m‡s podemos decir del significado de las canciones. En general, no hay nada en las letras que nos indique la ejecuci—n de la danza: No hay nada verde en la danza del Verde, no hay una naranjuela en La naranjuela, ni los danzadores forman una coreograf’a que se parezca a una hoja del pino cuando ejecutan esta danza. Y quŽ decir de esas formulillas completamente sin sentido como:
Chinch’viris, cant‡viris, mont’viris, lesi—n.
Chinch—lera, chinch—lera, chinch—lera, chinch—n.
En todo caso el t’tulo de la cancioncilla da nombre a toda la danza. La danza de La red recibe este nombre porque su comienzo es ÒTiŽndeme la red, morena, morenitaÉÓ. La naranjuela: ÒQuiŽn te cort—, naranjuelaÉÓ, etcŽtera.
La intrascendencia del significado favorece ciertos ÒaccidentesÓ en la transmisi—n oral. El principio conservador procura que la canci—n se mantenga como una entidad inconfundible, pero el rodar de boca en boca durante siglos, sin un soporte escrito, provoca que algunas letras se despe–en en el absurdo. Es el caso de La Red:
TiŽndeme la red, morena y morenita
tiŽndeme la red, morena y moren‡.
Soy soltera, soy de Osera, vivo en Aguilar,
soy zarandera y me quiero zarandear.
La soltera que pide que le tiendan la red puede ser de Osera, de Aguilar, de ambos sitios, ser de uno y vivir en otro, ser un gavil‡n, ser cuidadora de osos y hasta puede ser casada y soltera a la vez. No importan estas incongruencias, lo verdaderamente importante es la ejecuci—n de la danza. Adem‡s, el d’a del santo patr—n la canci—n la tocar‡ el gaitero, los danzadores, que la han cantado tantas veces, ese d’a estar‡n callados.
Las danzas terminan con un golpe seco de los palos. La letra lo sugiere claramente pues una palabra aguda se ajusta a la parte fuerte del œltimo comp‡s:
É y el aire se la llevar‡.
... morena y moren‡.
Los danzadores marcan el ritmo con los palos al comp‡s de las s’labas acentuadas, algunas forzadamente:
ƒn tr‡-el p‡ jaro en Žl huer t—, p’ c‡-y p‡ ce en Žl sarmiŽn t—.
Pero no se trata solo de una cuesti—n de ritmo, sino de coreograf’a. En las danzas hay movimientos de rotaci—n y traslaci—n: los danzadores van y vienen, cambian de sitio y regresan al punto de partida. Los movimientos en paralelo de los danzadores est‡n sutilmente sugeridos en los paralelismos de las letras. Como podemos comprobar se dan muchas repeticiones:
TiŽndeme la red, morena, morenita,
tiŽndeme la red, morena y salad‡.
Verde, verde est‡ la hoja de la noguera,
verde, verde est‡ y el aire la llevar‡.
Muchas estructuras de preguntas con respuesta:
ÀQuiŽn le vendi— el molino a las monjas?
Quien se lo vendieraÉ
ÀQuiŽn te cort— naranjuela?
quien te cort— mal le vengaÉ
ÀQuiŽn le mand— tocar al gaitero?
quien le mand— que le pague el dinero.
...quiŽn la coger‡...
...yo la cogerŽ...
Y muchos di‡logos:
Éhan dicho los carlistasÉ
responden los soldadosÉ
dice la Virgen: yo la cogerŽ
responde el ni–o: yo lÕayudarŽ.
Estas canciones sencillas, engarzadas formalmente al discurrir de la danza, se convierten en un lograd’simo producto art’stico. Tantas idas y venidas, esos vaivenes lŽxicos y procesionales alrededor del santo patr—n o la Virgen del lugar, transmiten la sensaci—n festiva, religiosa y profundamente humana de que la vida es un don de Dios, representado en las im‡genes ante las que se baila, y que a ƒl hemos de agradecer nuestro discurrir vital, nuestro ÒVolando voy, volando vengoÓ y lo entretenido que puede resultar el camino.
La antigŸedad de las canciones
Algunas letras nos dicen claramente la Žpoca en que fueron compuestas. En la primera mitad del siglo XIX, la valent’a autoproclamada de los soldados del bando liberal durante las guerras carlistas se qued— enquistada en los versos de la danza Los carlistas.
El general Espartero, al mando de las tropas isabelinas durante la guerra carlista, fue honrado con el t’tulo de Duque de la Victoria. TambiŽn ha quedado en la memoria del folklore de nuestra comarca:
El Duque de la Victoria
es un duque general
con la espadita en la mano
soldaditos a pelear.
En 1859, tras la batalla de Castillejos, el ejŽrcito espa–ol con el general Prim al frente tom— la ciudad norteafricana de Tetu‡n. Otra danza camerana lo recuerda:
En Espa–a no hay campanas
que las han hecho ca–ones
para matar a los moros
los soldados espa–oles.
Viva Prim, viva Prim,
viva Prim, general espa–ol.
Un poco m‡s confusa se nos presenta una letrilla que probablemente se haga eco de algœn suceso de la guerra de La Independencia. Los portugueses, aliados de los espa–oles, debieron salir malparados:
Ya se tiran, ya se matan,
ya se hieren, ya se dan,
los portugueses a gritos
llorando piden la paz.
Estos redobles guerreros del siglo XIX son, en general, las canciones m‡s modernas del presente corpus. El lenguaje poŽtico de la mayor’a restante lleva la impronta de la l’rica de los siglos XVI al XVIII y no es descabellado pensar que alguna copla se cantase entre el pueblo llano del medioevo.
La alternancia grave/agudo, tan habitual en las danzas contempor‡neas, es un recurso de la l’rica antigua. ÁCu‡nto juego ha dado durante siglos la belleza de mujer morena y el cambio de acentuaci—n de este adjetivo! Morena, moren‡, morenŽ, moren’.
TiŽndeme la red
morena y morenita
tiŽndeme la red
morena y moren’.
Los sencillos recursos de esta vieja literatura popular quedan puestos de manifiesto en este corpus de canciones: derivaciones, sinonimias, antonimias, repeticiones lŽxicas. Veamos otros ejemplos:
Los molinillos de San Pedro m‡rtir
los molinillos de San Pedro mar
que si son buenos ellos moler’an
que si son malos ellos moler‡n.
Este juego grave/agudo (m‡rtir/mar, moler’an/moler‡n) se nos vuelve a presentar como un recurso habitual, igual que esta canci—n popular que aparece en una obra de Miguel de Cervantes:
PisarŽ yo el polvico
at‡n menudito
pisarŽ yo el polv—
at‡n menud—.[7]
Cambios de acentuaci—n, repeticiones lŽxicas, paralelismos. TambiŽn los par—nimos (andar, altar, aire, andera) lo mismo se dan en nuestras danzas como en la l’rica antigua:
Contra el altar
que repica y andera
contra el altar,
que repica y andar.
ÁQuŽ y andar, andar
moren‡ por el aire
quŽ y andar, andar
morenita, andar!
Notas sobre el corpus
1) El corpus de canciones est‡ sacado tanto de la bibliograf’a citada m‡s abajo como de los trabajos recopilatorios de los autores de este art’culo, en mayor medida de Žstos.
2) En caso de discrepancia entre las letras que aparecen en la bibliograf’a y las que hemos recogido nosotros en la misma localidad hemos optado por nuestra recopilaci—n.
3) En cuanto a los antecedentes nos hemos servido fundamentalmente del Corpus de la antigua l’rica popular hispana de Margit Frenk. Esta obra magn’fica –en todos los sentidos de la palabra– es no solo un corpus sino un verdadero cat‡logo de canciones, cuidadosamente ordenadas por temas. Hemos anotado en cada antecedente el ’ndice o nœmero correspondiente del cat‡logo de Frenk El lector interesado en conocer en quŽ obra o manuscrito concretos aparece la canci—n ha de buscarlo necesariamente en la obra de Frenk, de haberlo hecho nosotros el tama–o de art’culo habr’a aumentado en exceso.
4) Abreviaturas utilizadas:
LR. La Rioja.
SO. Soria.
IGRH. êndice general del romancero hispano.
CORPUS DE
CANCIONES
1) Al entrar en
vuestra casa
Al entrar en vuestra casa
virgen y madre de Dios
al entrar en vuestra casa
licencia os pido a vos.
(Santa Cruz de Yanguas, Los Llamosos, SO).
VARIANTES. A la entrada de tu casa / Oh virgen madre de Dios / a la entrada de tu casa / permiso os pido a vos (Cabez—n de Cameros, LR). Al entrar en la tu casa / permiso le pido a Dios. / Al entrar en vuestra casa / permiso, madre de Dios (Torre de Cameros, LR). Al entrar en tu casa / Virgen y madre de Dios / al entrar en tu casa / licencia le pido a vos (Villaverde, SO). Al entrar en vuestra casa / virgen y madre de Dios / al entrar en vuestra casa / licencia nos darŽis vos (Valdeavellano, SO).
2) Contra el altar
Contra el altar
que repica y andera
contra el altar
que repica y andar.
(Santa Cruz de Yanguas, SO).
VARIANTES. Contra el altar / quetetito andemos / contra el altar / quetetito andar (Valdeavellano, SO). Junto al altar / andar periquito / junto al altar / periquito andar (Villaverde, SO).
ANTECEDENTES. A las doce va por vino / la zangarilleja, / para su marido cenar, / zarandillo andar (Frenk: 1593). Que no hay tal andar / por el verde olivito / que no hai tal andar / por el verde olivar (Frenk: 1117). T—male all‡ / tu verde olivito / t—male all‡ / tu verde olivar (Frenk: 1118). Que no hay tal andar / como estar en casa / que no hay tal andar / como en casa estar (Frenk: 1556). ÁQuŽ y andar, andar / moren‡, por el aire / que y andar, andar / morenita, andar! (Frenk: 1355).
3) Al cristo
Santo Cristo los Remedios
el patr—n de este lugar
esta danza te ofrecemos
otra nos has de dar.
Trigo, centeno y cebada
a todos en general.
(ArŽvalo de la Sierra, SO).
4) Alt’simo se–or
Alt’simo Se–or
que supiste juntar
a un tiempo en un altar
ser cordero y pastor.
Confieso con dolor
que hice mal en huir
de quien por m’
quiso morir.
(San Leonardo, SO)
5) La fe de Cristo
Viva la fe de Cristo
y su santa instituci—n
a fuego el ocŽano
a ruego a San Ant—n.
(Villaverde, SO).
6) El ‡ngel de la
guarda
Es el ‡ngel de la guarda
de la Virgen del Pilar
que ha perdido su zapato
y no lo pueden hallar.
Y al sol de la lalaobrera
y a la sombra de un jard’n
naran‡ naran‡ naranera
naranŽ nanŽ nan‡.
(Laguna de Cameros, LR).
VARIANTES. Buenos son los de la guardia / y a la virgen del Pilar / los zapatos ha perdido / no los ha podido hallar (Islallana, LR). Soy el ‡ngel de la guardia / se–ores lo van a ver / tiro mi pa–uelo al agua / y lo vuelvo a recoger. / Chin chin la bater’a / chin chin la bater‡ / la rastra de FŽlix / nos quisimos llevar / y FŽlix que lo supo / se quiso sublevar (Muro de Cameros, LR). Viva el ‡ngel de la guarda / de la Virgen del Pilar (Cabez—n de Cameros, LR). Viva el ‡ngel de la guarda / de la Virgen del Pilar / se le ha ca’do el pa–uelo / y no lo he podido encontrar (Jal—n de Cameros, LR). Ya se van los de la guardia / y a la virgen del Pilar / los zapatos se le han perdido / no los pueden encontrar (Sorzano, LR).
7) Patr—n Santiago
Bendito Santiago
que es nuestro patr—n
capit‡n de guerra
grande vencedor.
(Viniegra de Abajo, LR).
8) Rosario de la
aurora
Un devoto, por ir al rosario
por una ventana se quiso arrojar
Mar’a, la Aurora, le dijo
detente, devoto, por la puerta sal.
Devotos, venid
Cristianos, llegad
a rezar el rosario a Mar’a
soledad y alegr’a
del triste mortal.
(Villaverde, SO).
9) Aquel caballero
Aquel caballero, madre
que de m’ se enamor—
habiŽndole dado el s’
c—mo le dirŽ que no.
(Casarejos, SO).
VARIANTES. Aquel caballero, madre / que de m’ se enamor— / habiŽndole dado el s’ / c—mo le digo que no (Valdeavellano, SO). Aquel caballero, madre / que de m’ se enamor— / habiŽndole dado el s’ / c—mo darŽmosle el no (San Leonardo). Aquel caballero, madre / que de m’ se enamor— / habiŽndole dado el s’ / c—mo le darŽ yo el no (Sotillo del Rinc—n, SO).
ANTECEDENTES. Aquel, cavallero, madre, / que de m’ se enamor— / pena Žl y muero yo (Frenk: 280A).
10) La red
TiŽndeme la red
morena morenita
tiŽndeme la red
morena y moren‡.
Soy soltera, soy Osera
vivo en Aguilar
soy zarandera
y me quiero zarandear.
(Cabez—n, Ortigosa, Pinillos de Cameros, LR).
VARIANTES. TiŽndeme la red / morena morenita / tiŽndeme la red / morena y salad‡. / De Osera, soy soltera / vivo en Aguilar / soy zarandera / y me quiero zarandear (Laguna, Soto de Cameros, LR). TiŽndeme la red / morena y morenita / tiŽndeme la red / morena y moren’. / Soy de Osera, soy soltera / vivo en Aguilar / soy zarandera / y me quiero zarandear (Muro, Torre de Cameros, LR). TiŽndeme la red / morena, morenita / tiŽndeme la red / morena, morirŽ. / Soy soltera, soy soltera / vivo en Aguilar / soy zarandera / y me quiero zarandear (Rollamienta, SO). TiŽndeme la red / morena y morenita / tiŽndeme la red / morena y moren’. / Soy de Osera / soy soltera / vivo en Aguilar / soy zarandera / y me quiero zarandear (Jal—n de Cameros, LR). TiŽndeme la red / morena, morenita. / TiŽndeme la red / morena, morenŽ. / Soy soltera, soy soltera / vivo en Aguilar / soy zaranderita / y me quiero zarandear (Villaverde, SO). TiŽndeme la red / moren‡, morenita. / TiŽndeme la red / moren‡, morenŽ. / Soy osera, soy soltera / soy casada / vivo en Aguilar / soy zarandera / y me quiero zarandear (Almajano, SO). TiŽndeme la red / moren‡ y morenita. / TiŽndeme la red / moren‡ y morenŽ. / Soy de Osera, soy soltera / vivo en Aguilar / soy zarandera / y me quiero zarandear (ArŽvalo de la Sierra, SO). TiŽndeme la red / morena, morenita / tiŽndeme la red / morena, morenŽ. / Soy dulcera, soy soltera / soy casada / vivo en Aguilar. / Soy zarandera / y me quiero zarandear (Ocenilla, SO). Tiendo yo la red / moren‡, morenita. / Tiendo yo la red / moren‡, morenŽ. / Soy osera, soy soltera / sirvo en Aguilar / soy zarandera / y me quiero zarandear (Valdeavellano, SO). Tiendo yo la red / morena, morenita / tiendo yo la red / morenita, morenŽ. / Soy soltera, soy soltera / vivo en Aguilar / soy zarandera / y me quiero zarandear (Cidones, SO). TiŽndeme la red / morena y morenita / tiŽndeme la red / moren‡ y morenŽ. / Soy de Osera / soy soltera / vivo en Aguilar / soy zarandera / y me quiero zarandear (Santa Cruz de Yanguas, SO).
ANTECEDENTES. Yo me soy la morenita / yo me soy la moren‡. (Frenk: 1360). La morenica, / la moren‡ / es como canela / que llega a picar (Frenk: 144 bis). La malva morenica, / y va la malva moren‡ (Frenk: 1257). ÁQuŽ y andar, andar / moren‡ por el aire / que y andar, andar / morenita, andar! (Frenk: 1355).
11) Monta, morena
Monta, monta, morenita
monta, monta, salerito
ag‡rrate a mi cintura
no te tire el caballito.
(Islallana, LR).
12) La tarara
La tarara s’
la tarara no
la tararita m’a
de mi coraz—n.
Dale vueltas al corro
con el chirimbolo
que se est‡ cayendo
que ya se ha ca’do
que ya se cay—.
(Muro, Cabez—n de Cameros, LR).
VARIANTES. La tarara s’ / la tarara no / la tarara s’ / que la bailo yo. / Dicen que no me quieres / ya me has querido / v‡yase lo ganado / por lo perdido (Hornillos de Cameros, LR).
13) QuiŽn la llevar‡
No me tires del manto
que me lo rompes
que no tengo marido
que otro me compre.
QuiŽn la llevar‡
a la sierra, morenita
quiŽn la llevar‡
a la sierra, moren‡.
(Viniegra de Abajo, LR).
VARIANTES. QuiŽn se la llevar‡ / la linda morenita / quiŽn se la llevar‡ / la linda moren‡ (Islallana, LR).
ANTECEDENTES. No me llegue al manto / que me destoca / que me tiene mi madre / para ser monja (Frenk: 1686A). No me tire del manto / que soy doncella / que mi madre me guarda / para conserva (Frenk: 1686B).
14) Tengo marido
Moza gallarda
de buen parecer
vente conmigo
ma–ana a comer.
Te darŽ calzado
te darŽ vestido.
No quiero nada
que tengo marido.
(Cidones, SO).
ANTECEDENTES. Dama gallarda / matacol—n / mucho te quiere / el emperador. (Frenk: 1527).
15) El barquero
Al pasar la barca
me dijo el barquero
las ni–as bonitas
no pagan dinero.
Al pasar la barca
me volvi— a decir
las ni–as bonitas
no pagan aqu’.
Ay ManolŽ, ay ManolŽ
quŽ guapito, quŽ guapito
que est‡ estŽ.
(Soto de Cameros, LR).
ANTECEDENTES. En llegando a la barca / dixe al barquero / que me pase el rr’o, / que tengo miedo. (Frenk: 947).
16) Pulida Teresa
Polida Teresa
ramo de laurel
quŽ disimulado
tienes el querer.
(Valdeavellano, SO).
17) Sin amores me he
quedado yo
A la hoja
de la verde flor
a la guerra
se march— mi amor
sola y sin amores
me he quedado yo.
(Valdeavellano, SO).
VARIANTES. Y a la hoja / de la verde flor / y a la guerra / se march— mi amor / morenita sin amores / me he quedado yo (Almajano, SO).
18) A la sombra del
olivar
Al verde, al verde
al verde retamar
pulidito andar.
Mi amante duerme
a la sombra de aquel olivar
pulidito andar.
(San Leonardo, SO).
19) Adi—s Juan
Adi—s Juan
mozo gal‡n
corregidor
lindo se–or.
(San Leonardo, SO).
20) Voy a Santander
Vengo de Reinosa
voy a Santander
a ver a mis amores
que est‡n en el cuartel.
(Valdeavellano, Rollamienta, SO).
VARIANTES. Vengo de Reinosa / ramito de laurel / a ver a mis amores / que est‡n en el cuartel (Almajano, SO).
21) Leonor
Canta la Leonor
al se–or San Gil
la iglesia es peque–a
h‡gola rete–ir.
Leonor
c—mo redobl‡is
redobl‡is el amor.
(Sotillo del Rinc—n, SO).
VARIANTES. Canta la Leonor / al se–or San Gil / la iglesia es peque–a / c—mo la reduc’s. / Leonor / c—mo redobl‡is / redobl‡is el amor. (San Leonardo, SO). Cantaba Leonor / al se–or San Gil / la iglesia es peque–a / y aunque la retenŽis el honor / c—mo redobl‡is / redobl‡is el amor (Casarejos, SO). Cantaba Leonor / al se–or San Gil / la iglesia es peque–a / c—mo le rete–’s el honor / como redobl‡is / redobl‡is el amor (Viniegra de Abajo, LR).
ANTECEDENTES. ÀVistes por all‡ mi amor? / No le emos visto, Leonor. (Frenk: 90 bis B). ÁLeonor traydora!, / Átraydora Leonor! (Frenk: 672).
22) Mal a–o de amores
Canta la zagala
resp—ndele el gal‡n
mal a–o de amores
que vale caro el pan (Viniegra de Abajo, LR).
ANTECEDENTES. Canta el gallo / responde la gallina / amarga la casa / do no ay harina (Frenk: 1197A). Canta la gallina / responde el cap—n / mal aia la casa / donde no ai bar—n (Frenk: 1197B).
23) Blanca eres,
morena
Blanca eres, morena
rubia en el lugar
como tœ no hay otra
rosa m‡s igual.
(Villavelayo, LR).
24) La serrana
Trisca y danza
la serrana
trisca y danza
en la caba–a.
(Muro de Cameros, LR).
ANTECEDENTES. Salte—me / la serrana / junto al
par / de la caba–a. (Frenk:
994A, 994B).
25) Fray Diego
Estaba fray Diego
sentadito al sol
las bolsas colgando
y tieso el bast—n.
Pas— una se–ora
y como le vio
le dijo muy seria
quŽ es eso Se–or.
Estas son las bolsas
de la munici—n
y Žsta es la pistola
con que apunto yo.
Tra, la, la, la, la.
(Sotillo del Rinc—n, SO).
NOTA. Se trata del raro y viejo romance de Fray Diego (—) (IGRH: 665).
26) El triqui traque
Somos romeritos
venimos de San Jaque
con el triqui triqui
con el triqui traque.
(Santa Cruz de Yanguas, SO).
ANTECEDENTES. –Juguemos al tres, dos y as: / Àsi querŽis, dama, que saque? / –No quiero yo / sino al triquitraque. / –Juguemos calabr•ada / pandurrillas, dobladilla / a las presas, si os agrada / si no, sea basto y malilla / con guarita y espadilla / sin flor, enga–o ni achaque. / –No quiero yo sino al triquitraque. (Frenk: 1712)
27) La criada me lo
dio
Por dos cuartos de pimienta
en la tienda del rinc—n
el ama no estaba en casa
la criada me lo dio
y a eso de los nueve meses
la pimienta revent—.
Si es pimienta no es pimienta
un chiquillo le cost—.
(Almajano, SO).
28) El fraile
Con el fraile aquŽl
el de las mangas anchas
no quiere dormir
si no es con las damas
de Valladolid.
(Casarejos, SO).
VARIANTES. AquŽl fraile aquŽl / el de las mangas anchas / no quiere comer / que coma, que no coma / palo y soga en Žl (San Leonardo, SO).
29) Si te toco las
tetas
Cu‡nto me das
si te toco las tetas
cu‡nto me das
si te las vuelvo a tocar.
(Fuentetoba, SO).
30) Tente moro
All‡ arriba en aquel cerro
a las orillas del mar
tiene el moro la emboscada
del valiente matac‡n.
Tente, moro, tente, moro
que si no yo te tendrŽ
tente, moro, tente, moro
que si no te matarŽ.
(Valdeavellano, SO).
ANTECEDENTES. PrendŽdeme aquel moro / que yo me le matarŽ (Frenk: 1876).
31) El rey de Espa–a
en campa–a
El rey de Espa–a en campa–a
y el de Francia en su retiro
y Espa–a ser‡ de Francia
el tiempo doy por testigo.
Muera el rey francŽs
fuera el rey francŽs
por haber dado guerra
contra nuestro rey.
(Viniegra de Arriba, LR).
VARIANTES. Al rey de Espa–a / han matado / la sangre ya correr‡ / las potencias se han opuesto / sabe Dios quiŽn ganar‡. / Muera el rey francŽs / muera el rey francŽs / porque ha puesto guerra / contra nuestro rey (Santa Cruz de Yanguas, SO). Ya sale el rey a campa–a / y el capit‡n general / y las tropas espa–olas / salen para Portugal. / Ya se tiran, ya se matan / ya se rinden, ya se dan / los portugueses sangrientos / a voces piden la paz (Almajano, SO). Ya viene el rey de Castilla / de capit‡n general / y las guardias espa–olas / se tiran a Portugal. / Ya se tiran, ya se matan / ya se rinden, ya se dan / los portugueses a gritos / llorando piden la paz (Valdeavellano, SO).
32) Muera el rey
francŽs
Mucho vale Tudela
m‡s Tarazona
m‡s vale el rey de Espa–a
con su corona.
Muera el rey francŽs
muera el rey francŽs
y el que puso guerra
contra nuestro rey.
(Almajano, SO).
VARIANTES. Mucho vale Tudela / m‡s Tarazona / m‡s vale el rey de Espa–a / con su corona. / Muera el rey francŽs / que mete mucha guerra / contra nuestro rey (Ocenilla, SO). Mucho vale Tudela / m‡s Tarazona / m‡s vale el rey de Espa–a / con su corona. / Muera el rey francŽs / porque ha puesto guerra / contra nuestro rey (Valdeavellano, SO). Mucho vale Tudela / m‡s Tarazon‡ / m‡s vale el rey de Espa–a / con su coron‡. / Muera el rey francŽs / muera el rey inglŽs / porque han puesto guerra / contra nuestro rey (ArŽvalo de la Sierra, SO).
ANTECEDENTES. ÁKŽ lindas damas / ai en Tudela! / ÁSi fuera villa / komo es aldea! (Frenk: 1042).
33) El duque de la
victoria
El duque de la victoria
es un duque general
con la espadita en la mano
soldaditos a pelear.
Ya se tiran, ya se matan
ya se hieren, ya se dan
los portugueses a gritos
llorando piden la paz.
(Muro y Laguna de Cameros, LR).
VARIANTES. El marquŽs de la Victoria / es un duque general / con la espadilla en la mano / soldados a pelear / ya se tiran / ya se matan / ya se hieren / ya se dan / y los soldados a gritos / llorando piden la paz (Santa Cruz de Yanguas, SO).
34) Campana de Par’s
A–o noventa y tres
partieron de Gerona
a la guerra emperatriz
y al salir de Barcelona
no parar‡s traidor.
Campana de Par’s
que la picaba la mosca
el glorioso San Narc’s.
(Almajano, SO).
ANTECEDENTES. Los franceses de Par’s / devotos de san Don’s / dexaron la flor de lis / metida en un botij—n. / Franceses, Àpor quŽ raz—n / fuiste de Ruysell—n? (Frenk: 904).
35) Viva Prim
En Espa–a no hay campanas
que las han hecho ca–ones
para matar a los moros
los soldados espa–oles.
Viva Prim, viva Prim
viva Prim, general espa–ol.
(Muro de Cameros, LR).
VARIANTES. En Melilla no hay campanas / que las han hecho ca–ones / para matar a los moros / los valientes espa–oles / Viva Prim, viva Prim / viva Prim general espa–ol / Viva Prim, viva Prim / viva Prim general espa–ol (Hornillos de Cameros). En Espa–a no hay campanas / que las han hecho ca–ones / para matar a los moros / que vivan los espa–oles (Torre de Cameros, LR). En Espa–a no hay campanas / que las han hecho ca–ones / para matar a los moros / los valientes espa–oles (Cabez—n, Jal—n de Cameros, LR). En Espa–a no hay campanas / porque se han vuelto ca–ones / para matar a los moros / los valientes espa–oles. / Viva Prim / viva Prim, general espa–ol (Torremu–a de Cameros).
36) Los carlistas
Los carlistas han jurado
que a Madrid han de venir
y han dicho los soldados
que primero han de morir.
(Ortigosa de Cameros, LR).
VARIANTES. Los carlistas han jurado / que a Madrid han de venir / nuestros soldados han dicho / que primero han de morir (Almarza de Cameros, LR). Los carlistas han jurado / que han de venir a Madrid / y nuestros soldaos han dicho / que primero han de morir (Pinillos Cameros, LR). Nos han dicho los carlistas / que a Madrid han de venir / nuestros soldados han dicho / que primero han de morir (Torre de Cameros, LR). Nos han dicho los carlistas / que no han de entrar en Madrid / y responden los soldados / que primero han de morir (Laguna de Cameros, LR). Y nos dicen los carlistas / que a Madrid han de venir / y nosotros les decimos / que primero han de morir (Cabez—n de Cameros, LR). Ya me han dicho los carlistas / que a Madrid van a venir / y dicen nuestros soldados / que primero han de morir (Muro de Cameros, LR).
37) Convento de
facciosas
En las mont‡–aras
de Catalœ–ara
en La Corœ–ara y en
Ferrol
hay un convŽntoro
de religi—saras
que son
facci—saras, yo no lo soy.
El caballito corre
y el amo no lo ve
el caballito corre
se le va a perder.
(Villavelayo, LR).
38) Casa santa
Oh casa santa
oh quiŽn pudiera
con armas de fuego
poderte ganar
aunque costara m‡s sangre
que agua llevan las corrientes
del r’o Jord‡n.
(Sotillo del Rinc—n, SO).
39) Trinchera
Trinchera infanter’a
continuamente est‡
abriendo sepulturas
para ir a enterrar.
(Sorzano, LR).
40) Los oficios
Aunque se empe–e
un coronel
los oficios
se han de hacer.
(Viniegra de Arriba, LR).
VARIANTE. Aunque se oponga / el mundo / los oficios / se han de hacer (Cidones, SO).
41) Las hijas del
herrero
Atiza la fragua,
Antonia
atiza que no hay
carb—n
que las hijas del
herrero
est‡n sentadas al
sol.
Dale que le das
con el p’o p’o
dale que le das
con el p’o pa.
(Matute, LR).
ANTECEDENTES.
–Arda la fragua, Ant—n. / –òrsula, no ai carb—n (Frenk: 1730bis).
ÁDale, que le das / con el tamborilito / recio y menudito! / ÁDale, que le das!
(Frenk: 1462ter).
42) No es todo hilar
Si la Virgen de Gracia
San Ildefonso
capell‡n de Mar’a
santo Glorioso.
No es todo hilar
y devanar, maridi–a.
No es todo hilar
y devanar y aspar.
(Casarejos, SO).
VARIANTES. No es todo hilar ni devanar / mariquita / no es todo hila ni devanar / ni aspar (Viniegra de Arriba, LR).
ANTECEDENTES. Que non sŽ filar / ni aspar ni devanar (Frenk: 1907A).
43) De labrar venimos
Labradores somos
de labrar venimos
aguzar las rejas
preparar los trillos
tambiŽn las hoces
y los garrotillos.
(Cidones, SO).
Labradores somos / de labrar venimos / dejamos los guardas / guardando los trigos / agucen las rejas / prevengan los tiros / y tambiŽn las hoces / y los garrotillos (Valdeavellano, SO). Somos labradores / de labrar venimos / aguzar las rejas / preparar los trillos / y tambiŽn las hoces / y los garrotillos (ArŽvalo de la Sierra, SO).
44) El zapatero
Zapatero, hazme unas botas
Boto Bos‡n que las he menester
la medida me dejŽ en casa
entre la Pepa y el tio Miguel.
(Casarejos, SO).
45) Los estudiantes de
Salamanca
Somos estudiantes
venimos del estudio
de Salamanca la Real.
No tenemos blanca
ni dinero que gastar
tarar’n tin tan.
(Almajano, Valdeavellano, SO).
VARIANTES. Somos estudiantes / venimos de estudiar / de Salamanca la real / no tenemos blanca / ni dinero que gastar / tarar’n tin tan (Santa Cruz de Yanguas, SO).
46) Los molinillos
Los molinillos
de San Pedro m‡rtir
los molinillos
de San Pedro mar
que si son buenos
ellos moler’an
que si son malos
ellos moler‡n.
(Laguna, Cabez—n de Cameros, LR).
VARIANTES. Los molinillos / de San Pedro m‡rtir / que en el arroyo / de la vega est‡n / que si no me muelen / ellos moler’an / que si no muelen / ellos moler‡n (Cidones, SO).
ANTECEDENTES. PisarŽ yo el polvico / at‡n menudito / pisarŽ yo el polv— / at‡n menud— (Frenk: 1537A, 1537B). Las dos ermanas / ke al molino van / komo son bonitas / luego las moler‡n (Frenk: 1676).
47) El molino de las
monjas
QuiŽn le vendi—
el molino a las monjas
quiŽn se lo vendi—
que no se lo pic—.
Yo se lo vendiera
yo se lo picara
y a la m‡s bonita
se lo maquilara.
(Fuentetoba, SO; Almarza de Cameros, LR).
VARIANTES. QuiŽn se lo vendi— / el molino a las monjas / quiŽn se lo vendi— / el que no se lo pic—. / Yo se lo vendiera / yo se lo picara / y a la m‡s bonita / se lo maquilara (Santa Cruz de Yanguas, SO). QuiŽn le vendi— / el molino a las monjas / quiŽn se lo vendiera / que la piedra no picara. / Yo se lo vendiera / yo se lo picara / y a la m‡s bonita / se lo maquilara (Pinillos de Cameros, LR).
48) Las avellanitas
Las avellanitas, mora
yo te las avarearŽ
si quieres que te las caiga
ayœdamelas a coger.
PruŽbelas que no son bellotas
perejil que no es azafr‡n
cada avellanita un cuarto
cada cuarto medio real.
(Viniegra de Arriba, LR).
ANTECEDENTES. ÁDeja las avellanitas, moro! /
que yo me las varearŽ, / tres y cuatro de un pimpollo, / que yo me las varearŽ
(Frenk: 1109A). ÁDeja las avellanicas, moro! / que yo te las varearŽ (Frenk: 1109B).
49) Las ovejitas
Las ovejitas, madre
quiŽn las ha de cuidar
el pastor y los perros
y la cachav‡.
(Matute, LR).
50) El gaitero
QuiŽn le mand—
tocar al gaitero
quien le mand—
que le pague el dinero.
(Rollamienta, SO).
51) Las tres comadres
borrachas
Salieron las tres comadres
una tarde a merendar
ajito y miel, quesito y pan
peritas que en el olmo est‡n.
(Sotillo del Rinc—n, SO).
NOTA. Se trata de un fragmento del raro y viejo romance de La merienda de las tres comadres (IGRH: 0275).
52) La ni–a ya tiene
dientes
Ya tiene dientes
Santiago, la ni–a
dos tiene abajo
tres tiene arriba.
(Villavelayo, LR).
53) Al villano
Al villano se le da
cebollita, pan y puerro
al villano se le da
cebollita puerro y pan.
(Sotillo del Rinc—n, SO).
ANTECEDENTES. Al villano se lo dan / la cebolla con el pan (Frenk: 1540A, 1540B).
54) El arbolŽ
Tres hojas
en el arbolŽ
d‡bales el aire
y meneabansŽ.
(Ventrosa de la Sierra, Viniegra de Arriba, LR).
VARIANTES. Tres hojas tiene el arbolŽ / d‡bales el aire, meneabansŽ (Villaverde, SO). Tres hojas tiene el arbolŽ / d‡bales el aire, meneabansŽ. / Dice la virgen / yo las cogerŽ / y responde el ni–o / yo le ayudarŽ (Cidones, SO).
ANTECEDENTES. Tres hojas / en el arbolŽ / meneavansŽ (Frenk: 977).
55) La naranjuela
QuiŽn te cort— naranjuela
quiŽn te cort— de la rama.
Quien te cort— mal le venga
mal le venga, mal le vaya
quiŽn te cort— de la rama.
(Valdeavellano, Rollamienta, SO).
VARIANTES. QuiŽn te cort— naranjuela / quien te cort— mal le venga / mal le venga y mal le vaya / quiŽn te cort— de la rama (Santa Cruz de Yanguas, SO). QuiŽn te cort— naranjuela / quiŽn te cort— de la rama / mal le vaya, mal le venga / quiŽn te cort— naranjuela (Muro, Torre, Laguna de Cameros, LR). QuiŽn te cort— naranjuela / quiŽn te cort— de la rama / mal le viene, mal le vaya / quiŽn te cort— naranjuela (Cabez—n de Cameros, LR). QuiŽn te cort— naranjuela / quiŽn te cort— de la rama / mal te vengas, mal te vayas / quiŽn te cort— naranjuela (Almarza de Cameros, LR). QuiŽn te cort— naranjuela / quiŽn te cort— de la rama / quien te venga, quien te vaya / quiŽn te venga de la rama (Ortigosa de Cameros, LR). QuiŽn te cort— naranjuelo / quiŽn te cort— de la rama / quien te cort— mal le venga / quien te cort— mal le vaya (Cidones, SO). QuiŽn te cort—, naranjuela / quiŽn te cort— mal le venga / mal le venga, mal le vaya / quiŽn te cort— de la rama (Sotillo del Rinc—n, SO).
56) El verde
Verde, verde est‡
la hoja de la noguera
verde, verde est‡
el aire se la llevar‡.
Seca, seca est‡
la hoja del pino
seca, seca est‡
el santo la recoger‡.
(Islallana, LR).
VARIANTES. Verde, verde est‡ / la hoja de la noguera / verde, verde est‡ / el aire la llevar‡ (Laguna de Cameros, LR). QuŽ verdes que son / la hojas de mi noguera / QuŽ verdes que son / las hojas de mi coc—n (Ortigosa de Cameros, LR). Verde, verde est‡ / la hoja de la nevera / verde, verde est‡ / y el aire la secar‡ (Ortigosa de Cameros). Verde, verde est‡ / la hoja de la morera / verde, verde est‡ / el agua se la llevar‡ (Cabez—n de Cameros, LR). Verde, verde est‡ / la hoja de la noguera / verde, verde est‡ / ella se madurar‡ (Muro de Cameros, LR). Verde, verde est‡ / la hoja de la noguera / verde, verde est‡ / y el aire la secar‡ (Almarza de Cameros, LR). Verde, verde est‡ / la hoja de la noguera / verde, verde est‡ / quiŽn la recoger‡. / Dice la Virgen / yo la cogerŽ / y el Ni–o responde / yo te ayudarŽ (Pinillos de Cameros).
57) La hoja del pino
La hoja del pino
quŽ alta que est‡
quŽ remenudita
quiŽn la coger‡.
Dice la Virgen
yo la cogerŽ
y el Ni–o contesta
yo le ayudarŽ.
(Rollamienta, Villaverde, Valdeavellano, Santa Cruz de Yanguas, SO; Cabez—n de Cameros, LR).
VARIANTES. La hoja de pino / quŽ alta que est‡ / quŽ remenudita quiŽn la coger‡ / Feliciano dice / yo la cogerŽ / San Primo contesta / yo tÕayudarŽ (Rabanera de Cameros, LR). La hoja del pino quŽ alta que est‡ / quŽ remenudita, quiŽn la coger‡ / la ni–a le dice / yo la cogerŽ / y el mozo responde / yo te ayudarŽ (Laguna de Cameros, LR).
58) Pic—me la zarza
Pic—me la zarza
en el sombrero
pic—me, tir—me,
ech—me al suelo
y no tant—
si pica la zarza
en tan alt—.
(Casarejos, SO).
ANTECEDENTES. –Decid, hija garrida, / ÀquiŽn os manch— la camisa? / –Madre, las moras del �ar�al. / –Mentir, hija, mas no tanto / que no pica la �ar�a tan alto (Frenk: 1651).
59) Tronchos y coles
Tronchos y coles
pepinos y melones
clavo, canela
pimienta y azafr‡n
quiŽn te mand—
tocar la medianila
quiŽn te mand—
que me pagues el jornal.
(Muro, Jal—n de Cameros, LR).
VARIANTES. Tronchos y coles / pepinos y melones / clavo, canela / pimiento y azafr‡n / quiŽn te mand— / tocar la mandolina / quiŽn te mand— / que me pagues el costal (Laguna de Cameros, LR). Tronchos y coles / pepinos y melones / clavo, canela / pimiento y azafr‡n / quiŽn te mand— / tocar la medianela / quiŽn te mand— / que me pagues el jornal (Cabez—n de Cameros, LR). Tronchos y coles / pepinos y melones / clavos, canela / pimienta y azafr‡n / quiŽn le mand— / tocar al gaitero / quiŽn le mand— / tocar ese son (Rollamienta, SO). Tronchos y coles / pepinos y melones / clavo, canela, pimiento y azafr‡n / quiŽn le mand— / tocar al gaitero / quiŽn le mand— / que le pague el dinero (ArŽvalo de la Sierra, SO). Tronchos y coles / pepinos y melones / clavo, canela, pimiento y azafr‡n / quiŽn te mand— / tocar la medianilla / quien te mand— / que le pague el jornal (Valdeavellano, SO). Tronchos y coles / pepinos y melones / clavo, canela / pimienta y azafr‡n. / ÀQuiŽn le mand— / tocar a Marianillo? / Quien le mand— / que le pague el jornal (Villaverde, SO). Tronchos de coles / pepinos que melones / clavo, canela / pimiento y azafr‡n / quiŽn le mand— / tocar la medianilla / quiŽn le mand— / que le pague el jornal (Santa Cruz de Yanguas, SO). Troncos y coles / pepinos y melones / clavo y canela / pimienta y azafr‡n. / QuiŽn le mand— / tocar al gaitero / quiŽn le mand— que le diera dinero (San Leonardo, SO)
ANTECEDENTES. Alcalde Digo / se–or alguacil / que un mozo que se me fue / de ingenio agudo y sotil / de tronchos de coles sŽ / que hiciera invenciones mil / y Žl me aconsej— que hiciese / si por dicha el rey pidiese / danzas, una de tal modo / que se aventajase en todo / a la que m‡s linda fuese. Miguel de Cervantes Saavedra. Comedia famosa de Pedro de Urdemalas. Edici—n del Centro de Estudios Cervantinos. Alcal‡ de Henares. 1995. P‡gina 819.
60) Ir y venir a la
huerta
Ir y venir a la huerta
la huerta no se reg—
y el perejil se sec—.
Con quŽ pagarŽ la renta
con quŽ la pagarŽ yo.
(Cidones, SO).
61) Tengo una vi–a
Tengo una vi–a
en Cantalapiedra
tŽngola mala
tŽngola buena
por podar
pellizcar y andar.
(Sotillo del Rinc—n, Casarejos, SO).
VARIANTES. Tengo una vi–a / canta la piedra / tŽngola buena / tŽngola mala / por predicar y andar (Almarza de Cameros, LR). Tengo una vi–a en Cantalapiedra / tengo una mala, tengo una buena / por podar / Policarpo andar (San Leonardo, SO).
ANTECEDENTES. En Cantalapiedra / y en Cantaelpino / canta la moza / con el buen vino (Frenk: 1592)
62) El canario
Canario m’o
canario
fanegas de trigo
pa al a–o.
Canario m’o
canario ven
si tœ tienes trigo
yo tambiŽn.
(Islallana, LR).
VARIANTES. Canario amigo / canario / fanega de trigo / o ducado (Sotillo del Rinc—n, SO). Canario m’o / canario / fanega de trigo / azucado (Sorzano, LR).
ANTECEDENTES. Canario abona / a ruy fay fa / si tœ quieres torta / yo quiero pan (Frenk: 1521D).
63) Palomitas del
palomar
Las palomitas
del palomar
unas vienen
y otras van.
(Cabez—n de Cameros, LR).
ANTECEDENTES. Las palomitas / del palomar / ellas se vienen / y ellas se van (Frenk: 2088).
64) El castillo de
Valladolid
Entre mis ajos
y entre mis puerros
tengo yo un nido
de p‡jaros nuevos.
Ellos se har‡n grandes
y ellos se har‡n buenos
y ellos se han de hacer
pajaritos volanderos.
Si se cae el castillo
de Valladolid
si se cae que se caiga
quŽ se me da a m’.
(Rabanera de Cameros, LR).
VARIANTES. Dentro mis ajos / tengo unos tordos / ellos se har‡n grandes / ellos se har‡n gordos. / Si se cae el castillo / de Valladolid / si se cae que se caiga / quŽ m‡s me da a m’ (Muro de Cameros, LR). Entre mis ajos / y entre mis puerros / tengo yo un nido / con p‡jaros volanderos. / Si se cae el castillo / de Valladolid / si se cae que se caiga / quŽ cuidau me se da a m’ (Cabez—n de Cameros, LR). Entre mis ajos / hay unos tordos / ellos eran grandes / ellos eran gordos. / Si se cae el castillo / de Valladolid / si se cae que se caiga / quŽ se me da a m’ (Soto de Cameros, LR). Entre los gatos / y entre los perros / yo me sŽ un nido / de p‡jaros buenos / ya estar‡n malos / ya estar‡n buenos / ya estar‡n / pajaritos volanderos (Ventrosa de la Sierra). El castillo de Valladolid / si se cae que se caiga / quŽ cuidado me da a m’ (Villaverde, SO).
ANTECEDENTES. Que se caiga la torre / de Valladolid / como a m’ no me coja / ÀquŽ se me da a m’? (Frenk: 1564). Y merc—me mi marido / una arroba de lino / que los perros y los gatos / en ello faz’an nido (Frenk: 1907B).
65) El p‡jaro en el
huerto
Entra p‡jaro en el huert—
pica y escarba en el sarmiento.
(Villaverde, SO).
VARIANTES. Entra el p‡jaro / en el huerto / pica y pace / en el sarmiento (Santa Cruz de Yanguas, SO). Malo estoy, malo me siento / del zumo del palo del sarmiento (Sotillo del Rinc—n, SO).
ANTECEDENTES. Entra y p’came, gallego, que no tÕe miedo (Frenk: 1691).
66) Ruise–or, quŽ dir‡
mi amor
Hermosa cardelina
reclama el ruise–or
picando en el ‡rbol verde
la hermosa y la blanca flor.
Ruise–or, ruise–or
si usted no me responde
quŽ dir‡ mi amor.
(Sotillo del Rinc—n, SO).
VARIANTES. Hermosa cardelina / reclama a tu se–or / sentada al ‡rbol verde / picando la blanca flor. / Ruise–or, ruise–or / si usted no me defiende / quŽ dir‡ mi amor (Cidones, SO). Hermosa cardelina / reclama tu se–or / sentada al ‡rbol verde / picando blancaflor. / Ruise–or, ruise–or / si usted no responde / quŽ dir‡ mi amor (Almajano, SO).
ANTECEDENTES. Passito, passito, amor / no espantŽys al ruyse–or (Frenk: 456A).
67) No llores
No llores, pajarito
no llores, ruise–or
que yo muy tempranito
saldrŽ a verte al balc—n.
(Islallana, LR).
ANTECEDENTES. Isabel, no llores / no llores, amores (Frenk: 438). No llorŽis, casada / de mi cora�—n / que pues yo soy vuestro / no llorarŽ por vos (Frenk: 440).
68) El gallo cap—n
El gallo cap—n
pas— por aqu’
mal fuego le queme
que yo no le vi.
(Sotillo del Rinc—n, SO).
69) Cinco lobitos
Cinco lobitos
pari— la loba
blancos y negros
debajo la escoba.
La serranita
que va por el monte
no puede andar
que la coge la noche.
(Viniegra de Arriba).
VARIANTES. Cinco lobitos / pari— la loba / blancos y negros / debajo la escoba / vino el lobito / y se los comi— / y la lobita / de luto qued— (Ventrosa de la Sierra, LR).
70) La venada
Cu‡l es la venada
que por la monti–a va
de la m‡s morenita.
Cu‡l es la venada
que por la monti–a va
de la m‡s moren‡.
(San Leonardo, SO; Casarejos, SO).
VARIANTES. Cu‡l es la venada / que por la monti–a va / de la bella morenita / de la bella moren‡ (Viniegra de Abajo, LR). Esta es la venada / que por la monti–a va / de la m‡s morenita / de la m‡s moren‡ (Cidones, SO).
ANTECEDENTES. Yo me soy la morenita / yo me soy la moren‡ (Frenk: 1360). Cuando el sol se hac’a / era yo morenica / y antes que el sol fuera / era yo morena (Frenk: 1360).
71) Los corzos
Los corzos por el monte
corren que vuelan
y los cazadores
no los pueden pillar.
Apunte usted
y vuelva ustŽ a apuntar
que los corzos llevan
dos patitas atr‡s.
(Anguiano).
VARIANTES. Los corzos por el monte / corren que vuelan / y los cazadores / no los pueden pillar (Matute, LR).
72) El caballo
adornado
QuŽ majo va tu caballo
con collar de cascabel
con ramitas de nogal
con ramitas de laurel.
(Islallana, LR).
73) Pasacalles del
aguador
Estos son mis burros
estos mis burros son
los llevo a dar agua
los vuelvo al mes—n.
(Viniegra de Arriba, LR).
74) El burro zurdo
La leche del burro zurdo
la llevan a Santa Clara
y se la venden a los mozos
como si fuera de cabra.
(Tob’a, LR).
75) Que se van las
cabras
Tris tris tris
que se van las cabras
tris tris tris
por aquellas majadas.
Tris tris tris
que se van los chivos
tris tris tris
por aquellos trigos.
Muro de Cameros, LR).
VARIANTES. Tris tris tris / que se van las cabras / tris tris tris / por aquellas majadas. / Tris tris tris / que se van los chivos / tris tris tris / por aquellos trigos. / Tris tris tris / que se van los chivos / tris tris tris / que los hay Cirilo (Ortigosa de Cameros, LR).
76) Las tres
maravillas
Tres, tres, tres
maravillas tres
conejitos son
que se vuelvan seis.
(Ortigosa de Cameros, LR).
VARIANTES. Tres, tres, tres / conejitos son. / Tres, tres, tres / que se vuelvan seis (Almarza de Cameros, LR). Tres, tres, tres / maravillas tres / conejitos son / que se vuelven tres (Muro de Cameros, LR). Tres , tres, tres / maravillas tres / conejitas son / que se vuelvan seis (Valdeavellano, SO). Tres es tres / maravilla es / conejitos son / que revuŽlvanse (Sotillo del Rinc—n, SO).
77) Los peces
Oh mi Dios, c—mo triscan y bailan
los peces en la red.
Oh mi Dios, c—mo triscan y bailan
y se mueren de sed.
(Torre, Laguna de Cameros, LR).
VARIANTES. A mi Dios, c—mo danzan y bailan / los peces en la red / a mi Dios, c—mo danzan y bailan / y se mueren de sed (Sorzano, LR). Oh mi Dios, c—mo danzan y bailan / los peces en la red / oh mi Dios, c—mo danzan y bailan / y se mueren de sed (Islallana, LR). Oh mi Dios, como Dios / cuando bailan los peces en el mar / oh mi Dios como Dios / cuando bailan y se mueren de sed (Muro de Cameros, LR). Oh mi Dios, c—mo pican y bailan los peces en la red / oh mi Dios, c—mo pican y bailan y se mueren de sed (Cabez—n de Cameros, LR). Triscan y bailan / los peces en el r’o / triscan y danzan / y no tienen fr’o. / Triscan y danzan / los peces en el mar / triscan y danzan / y no tienen pan (Almajano, SO).
78) Trigo menudito
Trigo menudito
me lo habŽis de dar
pa poder entrar en Roma
m‡s menudito
me lo habŽis de dar
para en Roma entrar.
(Ventrosa de la Sierra. LR).
VARIANTES. Trigo menudito / me lo habŽis de dar / para entrar en Roma / para entrar en Roma / para en Roma entrar (Islallana, LR). Trigo menudito / tœ me lo has de dar / trigo menudito / para entrar en Roma / para en Roma entrar (Ortigosa de Cameros, LR). Trigo menudito / me lo habŽis de dar / para ver entrar en Roma. / Trigo menudito me lo habŽis de dar / para en Roma entrar (Sotillo del Rinc—n, SO). Trigo menudito / tœ me lo has de dar / trigo menudito / para entrar Roma / para en Roma entrar (Muro de Cameros, LR).
79) El galleguito
YŽndome yo
por la mesa de Oca–a
un galleguito
me tir— la manga.
ƒl que pens—
que llevaba dinero
llŽvele el diablo
si blanca yo llevo.
(Valdeavellano, SO).
VARIANTES. Yo que pasŽ / por la mesa de una ca–a / y un galleguito / metido en la manga / y Žl pens— que llevaba dinero / en que me el diablo / sin manta lo llevo (Villaverde, SO).
80) La ni–a de Almagro
Una ni–a de Almagro
por ser hija su ventura
por salirse con la suya
le ha dado un fuerte desmayo.
V‡lgate Dios la ni–a
siendo de Almagro
hija de buenos padres
llŽvela el diablo.
(Villaverde, SO).
81) Patrones de los
pueblos
Santa Marta en Fombellida
en Amusco San Mill‡n
Trinidad en Villafuerte
y en Castroverde San Juan.
(Casarejos, San Leonardo, SO).
VARIANTES. Santa Marta en Fuenbellida / y en Castroverde San Juan / la Trinidad en Villafuerte / y en El Burgo San Mill‡n (Sotillo del Rinc—n, SO). Santa Marta fue venida / de la torre de San Juan / la Trinidad villa fuerte / de la cruz de San Mill‡n (Viniegra de Abajo, LR).
82) A casa
Pa la casa, mi vida
pa la casa, mi bien
la noche se va
y el d’a tambiŽn.
(Casarejos, SO).
83) Fuentecita mana
presto
Fuentecita mana
mana y cogerŽ
que me est‡n esperando
mis amos y tardarŽ.
(San Leonardo, SO).
VARIANTES. Fuentecita mana presto / y volverŽ / que me est‡n esperando / y volverŽ (Viniegra de Abajo, LR).
84) El valor de la
cinta
Tengo una cinta
que cinco me cuesta
que seis me promete
que siete me dan.
Anda, ni–a
no la des por ocho
que bien vale nueve
que diez te dar‡n
tarar’ tin tan.
(Valdeavellano, SO).
85) Las mejores
raciones
Del membrillo, vino puro
de la pera, vino de ella
de la manzana, el color
del carnero, buen puchero
de la gallina, mejor.
(Ocenilla, SO).
VARIANTES. De la pera vino ella / de la manzana el calor / del carnero buen puchero / y de la gallina mejor (Cidones, SO).
86) La mujer de todos
los sitios
Soy de Mil‡n
estoy en Tabanera
desposada en Cobos
casada en Royuela
muerta en Espinosa
enterrada en Villazuela.
Lloran en Madrid
—yense las voces
en Valladolid.
(Casarejos, SO).
87) Trai lolero
Trai lolero lolero lelo
trai lolero lolero lo.
TrailorŽ, trailolero
trailolero lor’ lorŽ.
(Sorzano, LR).
88) Chinch’viris
Chinch’viris cant‡viris
chinch’viris leis—n
chinch’viris cant‡viris
chinch’viris leis—n.
(Laguna de Cameros, LR).
VARIANTES. Chinch’viris / cant‡viris / kirieleis—n (Cabez—n de Cameros, LR). Chinch—lera / chinch—lera / chinch—lera / chinch—n (Luezas de Cameros).
89) Las tusturillas
Tus tururœ
hala sin cesar
o la bailas bien
o la bailas mal.
(Sorzano, LR).
90) Tris, tris, traina
Tris, tris, traina
tiruriru tirur’
tirurirur’
ti ti t’.
(San Leonardo, SO)
91) Desande s’
Vos que no era
p‡same
vos que no era
p‡same.
Que desandes s’
que desandes no
soy de Valderiega
y d—nde era
y vos quiŽn sois.
Soy de Valderiega
soy de Santer vos.
(Sotillo del Rinc—n, SO).
VARIANTES. Vos que no era, p‡same / vos que no era, p‡sanos. / Desander si, desander no. / Soy de Valdelega / y d—nde va, vos quiŽn sois. / Soy de Valdelega / y desandes no (Valdeavellano, SO). Vos que era / p‡same / vos que no era / p‡same / desande s’ / desande no / soy devanadera / y d—nde no era / vos quiŽn sois / soy devanadera / voy a santesv—s (Santa Cruz de Yanguas, SO).
92) Mart’n y Ant—n
Gaspar y Baltasar
tres reyes con Melchor
y Mart’n y Ant—n.
Zapatero, mondonguero
alba–il y zarrag—n
y Mart’n y Ant—n.
(Casarejos, SO).
VARIANTES. Gaspar y Baltasar / tres reyes con Melchor / y Mart’n y Ant—n. / Zapatero, mondonguero / alba–il y zarrag—n / es Mart’n de Ant—n. (San Leonardo)
ANTECEDENTES. ÁAy!, que soy un mondonguero del rey mi se–or Áay!, que soy mondonguerito de gala y primor (Frenk: 1167).
93) Sentencia al
zarrag—n
Aqu’ has de morir, traidor
a cuchillo y a pu–al
aqu’ has de morir, traidor
sin poderlo remediar.
(Ocenilla, SO).
VARIANTES. Aqu’ morir‡s, traidor / sin cuchillo y sin pu–al / aqu’ morir‡s, traidor / sin poderlo remediar (Castilfr’o de la Sierra, SO).
94) Muerte y
resurrecci—n del zarrag—n
Ya se ha muerto el zarrag—n
ya lo llevan a enterrar
Virgen Santa Valvanera
vuŽlvelo a resucitar.
(Fuentetoba, SO).
VARIANTES. Ya se ha muerto el zarrag—n / ya no podemos danzar / la Virgen de Loreto / lo vuelva a resucitar (TorrearŽvalo, SO). Ya se ha muerto el zarrag—n / ya lo vamos a enterrar / el Cristo de los Remedios / lo vuelva a resucitar (ArŽvalo de la Sierra, SO). Ya se ha muerto el zarrag—n / ya no podemos danzar / que la Virgen del Rosario / lo vuelva a resucitar (Rollamienta, SO). Ya se ha muerto el zarrag—n / ya lo llevan a enterrar / Cristo de la Buena Muerte / vuŽlvelo a resucitar (Cidones). Ya se ha muerto el zarrag—n / ya no podemos danzar / que la Virgen y San Roque / lo vuelva a resucitar (Valdeavellano, SO). Ya se ha muerto el zurraguero / ya no podemos danzar / a la Virgen de Escobillas / lo vuelva a resucitar (Santa Cruz de Yanguas, SO). Ya est‡ triste el zarrag—n / ya no podemos danzar / la Virgen de la Asunci—n / nos lo venga a consolar (Los Llamosos, SO). Ya se muri— el zarrag—n / ya no podemos bailar / y el bendito San Miguel / lo ha vuelto a resucitar (San Leonardo, SO).
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[1] Francisco Hilari—n Bravo (comisionado especial) y Bernardo Brieva (archivero interino) Descripci—n de la ca–ada soriana desde YangŸas al Valle de Alcudia. Imprenta de Manuel Minuesa. Madrid. 1857.
[2] Colada: Faja de terreno por donde pueden transitar los ganados para ir de unos a otros pastos, bien en campos libres, adehesados o eriales, bien en los de propiedad particular, despuŽs de levantadas las cosechas.
[3] Cordel: V’a pastoril para los ganados trashumantes, que, segœn la legislaci—n de la Mesta, es de 45 varas de ancho (36 m.).
[4] Revista El Najerilla. Mansilla de la Sierra. Nov. 1932. N¼ 162, p‡gina 6.
[5] Revista El Najerilla. Mansilla de la Sierra. Ene. 1933. N¼ 164, p‡gina 8.
[6] Revista El Najerilla. Mansilla de la Sierra. Jun. 1934. N¼ 181, p‡gina 13.
[7] La elecci—n de los alcaldes de Daganzo. En R. Schevill y A. Bonilla. Comedias y entremeses. Madrid. Imprenta de Bernardo Rodr’guez. 1918. Tomo 4. P‡gina 54.